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Sayegh prueba una ruta ciudadana para llevar propuestas a un futuro gobierno en Venezuela

Repensando a Venezuela busca recoger ideas en comunidades y convertirlas, con expertos, en una propuesta de país para entregarla a un presidente electo democráticamente. La apuesta pone el foco en economía, servicios públicos, educación y salud, en medio de una crisis que Sayegh dice que debe cerrarse.
Imagen generada con IA
miércoles 16 de septiembre de 2026

Elías Sayegh puso en marcha Repensando a Venezuela, una iniciativa que busca recoger propuestas en las comunidades y transformarlas, con el apoyo de expertos, en una propuesta de país. La idea final es entregarla a un presidente electo democráticamente para que complemente su plan de gobierno.

Sayegh, exalcalde del municipio El Hatillo y miembro del movimiento Cambio en Paz, dijo a El Nacional que el proyecto nació para activar de nuevo al ciudadano en la identificación de problemas y en la formulación de soluciones. También señaló que las prioridades detectadas son la recuperación de la economía, el deterioro de los servicios públicos y las fallas en educación y salud.

«Estamos refundando a Venezuela», afirmó el dirigente, al insistir en que la gente debe volver a estar en el centro del debate. Según su planteamiento, la iniciativa va a las comunidades «sin precondiciones ni prejuicios políticos», da la palabra a los vecinos y luego sistematiza sus propuestas mediante una mesa técnica.

La iniciativa también se presenta como un mecanismo para complementar otros diagnósticos y proyectos que ya existen. Sayegh mencionó, como ejemplo, Venezuela Tierra de Gracia, al que describió como un trabajo de especialistas que, a su juicio, puede ser actualizado y complementado desde lo local.

El exalcalde sostuvo además que Venezuela vive un momento histórico porque se «está cerrando» un ciclo de casi 30 años. Dijo que ese período ha traído pobreza, odio entre hermanos y múltiples crisis, y sostuvo que el país necesita abrir un nuevo ciclo político e histórico.

En su visión, la novedad no está solo en el diagnóstico, sino en la metodología. «Lo elemental es que nosotros vamos a las comunidades sin precondiciones ni prejuicios políticos», dijo. También afirmó que no le importa el credo ni la ideología de quienes participen, siempre que sean ciudadanos de esas comunidades dispuestos a opinar y dar propuestas.

La escena lo dice todo: mientras buena parte de la discusión pública en Venezuela gira en torno a salidas de poder y disputas políticas, Sayegh intenta colocar otra conversación en el centro, una conversación sobre cómo organizar el país desde abajo y con el ciudadano como protagonista. Ese giro no resuelve por sí mismo la emergencia económica ni el colapso de los servicios, pero sí revela algo importante: incluso en medio de la crisis, hay espacio para volver a discutir el orden de prioridades.

Para entender el presente hay que volver a esa semana en que las comunidades dejaron de ser solo receptoras de promesas y pasaron a ser, al menos en esta iniciativa, el punto de partida. Si Repensando a Venezuela logra consolidarse, el desenlace podría beneficiar a quienes creen que la reconstrucción nacional exige participación y escucha, no solo planes escritos desde una oficina.

También hay una lectura de fondo que no conviene perder de vista. Cuando una sociedad vuelve a hablar de propuestas, experticia y participación ciudadana, se abre una oportunidad para limitar el monopolio de la burocracia sobre las decisiones públicas. En un país atravesado por crisis en lo económico, lo social, la educación, la salud y los servicios públicos, poner a la gente en el centro no es un eslogan: es una forma de recuperar responsabilidad, orden y sentido de país.

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