El proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 sigue su trámite en el Congreso con un monto de $634,9 billones, después de superar el primer debate en las comisiones económicas. Pero detrás del número grande aparece otra cuenta: un análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana concluye que por lo menos 20 sectores y entidades tendrían recortes reales frente a 2026.
La reducción más fuerte aparece en Igualdad y Equidad. Su presupuesto pasa de $12,1 billones a $0,1 billones, una caída de $12 billones o 98,9%. El documento señala que ese cambio responde principalmente a una reorganización institucional y a la reasignación de funciones hacia Inclusión Social y Reconciliación, por lo que la baja no necesariamente implica la eliminación total de las políticas que antes recibían financiación.
En Presidencia de la República, los recursos bajan de $10,2 billones en 2026 a $2,3 billones en 2027. La reducción es de $7,9 billones, equivalente a 77,2%. Parte de esa diferencia se explica porque en 2026 ese sector administró recursos extraordinarios de la UNGRD destinados a la emergencia por frentes fríos.
El Ministerio de Minas y Energía también sale golpeado. Pasa de $14,3 billones a $7,5 billones, una reducción de $6,8 billones, equivalente a 47,4%. En Deporte y Recreación, el presupuesto baja de $0,5 billones a $0,3 billones, una disminución de 43,8%. El documento advierte que después del último debate se adicionaron algunos recursos, aunque el monto actualizado todavía no estaba disponible en la información suministrada.
Planeación cae de $1,9 billones a $1,2 billones, con una disminución de $0,7 billones o 37,3%. Agricultura y Desarrollo Rural baja de $4,4 billones a $2,8 billones, una reducción de $1,6 billones o 36,5%.
El Gobierno de Abelardo de La Espriella presentó a finales de agosto un nuevo proyecto de PGN para 2027 por $634,9 billones, $59,9 billones más que los $575 billones que había radicado la administración de Gustavo Petro. El 14 de septiembre, las comisiones económicas del Senado y la Cámara aprobaron ese monto para la vigencia de 2027.
Pero el aumento del presupuesto total no significa que todos los sectores reciban más. Según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, 20 sectores y entidades presentan reducciones reales frente a 2026. Más de la mitad del incremento del presupuesto, unos $31 billones, corresponde a obligaciones y gastos que quedaron pendientes de financiación en el proyecto anterior.
José Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, sostuvo que un ajuste fiscal implica necesariamente reducciones en algunos sectores del PGN. Según su análisis, el problema está relacionado con el crecimiento del déficit y de la deuda pública. El presupuesto aumenta cerca de $60 billones, pero más de $30 billones corresponden a deuda pública, lo que incrementa también las obligaciones asociadas al servicio de la deuda.
Salazar señaló que Colombia ha adquirido compromisos de gasto por encima de su capacidad de generar ingresos. Desde 2024, además, los objetivos de recaudo no se han cumplido, mientras la deuda y el déficit han seguido creciendo. En ese escenario, el aumento del presupuesto total puede coexistir con menores recursos para determinados ministerios y sectores. El documento lo describe como una manifestación de la situación fiscal del país.
La estrategia fiscal contempla tres etapas: el PGN de 2027, una Ley de Rescate Económico y luego medidas estructurales que quedarían incorporadas en el Plan Nacional de Desarrollo. El Gobierno plantea que esa ley permita reducir el déficit primario en 2,2 puntos porcentuales del PIB durante 2027, lo que representaría alrededor de $42 billones.
Dentro del ajuste también aparece el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Salazar dijo que durante el gobierno anterior se utilizó deuda pública para pagar a Ecopetrol obligaciones relacionadas con el fondo. Para 2027, el nuevo gobierno plantea pagar esas obligaciones con recursos en efectivo del presupuesto, en lugar de utilizar nuevamente títulos de deuda. El PGN contempla alrededor de $9,5 billones para el FEPC.
La discusión presupuestal deja una señal clara: cuando la deuda y el déficit crecen, el dinero de los contribuyentes deja de alcanzar para todo. El Estado sigue expandiendo su factura total, pero la restricción fiscal obliga a escoger ganadores y perdedores dentro del aparato público. En esa disputa, Minas, Deportes y otros sectores cargan con el costo de un presupuesto más tensionado por las obligaciones financieras.
Para una economía que ya enfrenta compromisos de gasto por encima de sus ingresos, el desenlace importa más que el titular de aumento global. Lo que se juega no es solo un ajuste contable, sino la prioridad real del gasto: primero la deuda, luego el resto. Y en esa jerarquía, la libertad de reasignar recursos con criterio de productividad sigue subordinada al peso de los pasivos acumulados.


