Colombia está entrando en una fase de cambio tecnológico en su parque automotor y Peugeot decidió mover ficha. La marca francesa presentó en el país los utilitarios eléctricos e-Partner y e-Expert, dos modelos pensados para trabajo cotidiano, paqueteo, entregas y operación urbana de última milla.
El contexto ayuda a explicar el lanzamiento. Durante agosto, uno de cada dos vehículos nuevos matriculados en el país pertenecía a una unidad híbrida o eléctrica, de acuerdo con los más recientes informes de Fenalco y ANDI. Ese dato muestra que la transición ya no se limita al consumidor particular, sino que empieza a tocar el negocio de las flotas y de quienes usan el vehículo como herramienta de trabajo.
Rodrigo Pineda, gerente comercial de Peugeot, dijo a SEMANA que la marca lanzó «dos productos que ya teníamos en versión diésel y los pasamos a versión eléctrica». Según Pineda, la e-Partner es «un vehículo más pequeño» y la e-Expert es «mucho más voluminoso». También afirmó que ambos sirven «para todo el tema de paqueteo» y «para todo el tema de entregas».
La oferta de Peugeot entra justo en ese segmento que hoy buscan empresas, emprendedores y profesionales que dependen de sus vehículos para distribución, servicios técnicos y transporte de mercancías. La marca presenta estos utilitarios como una respuesta a una demanda que ya no se mide solo por comodidad o ahorro, sino por capacidad de operación y adaptación a nuevas tecnologías de propulsión.
En la práctica, los dos modelos llegan con atributos que la marca considera decisivos para el trabajo urbano. Según la información divulgada, no presentan ruido, vibraciones, cambios de marcha, emisiones de CO2 al conducir ni olores. En un entorno donde cada hora de operación cuenta, la eficiencia mecánica se convierte en parte del argumento comercial.
El e-Partner cuenta con una potencia máxima de 100 kW/134 hp, una batería de ion-litio de 50,8 kWh y una autonomía de 330 km en ciclo WLTP. Su cargador con conector CCS Combo 2 permite recuperar el 80% de la autonomía en 45 minutos.
El e-Expert también ofrece una potencia máxima de 100 kW/134 hp, pero con una batería de ion-litio de 75 kWh y una autonomía de 348 km en ciclo WLTP. De nuevo, el sistema de carga con conector CCS Combo 2 promete la misma recuperación de autonomía en 45 minutos.
Pineda sostuvo además que «el cliente colombiano piensa muchísimo en estas nuevas tecnologías eléctrico-híbridas» y que son «dos segmentos que hoy están creciendo muy rápido». Con esa lectura, Peugeot se presenta como una marca que quiere entrar antes que otras en una transición que ya muestra volumen en el mercado local.
La escena lo dice todo. Mientras el país registra más interés por híbridos y eléctricos, la batalla ya no es solo por vender carros, sino por captar a las empresas que administran flotas y cuidan cada peso de operación. Ahí es donde el vehículo se vuelve una decisión de inversión, no un lujo.
Para entender el presente hay que volver a esa semana: el mercado automotor colombiano empezó a premiar tecnologías que reduzcan costos operativos, simplifiquen el uso urbano y encajen en una logística más exigente. En ese tablero, Peugeot intenta ocupar una posición temprana con dos utilitarios que apuntan al trabajo y no al adorno.
El giro es claro: la electrificación deja de ser una promesa de vitrina y entra a la discusión de productividad. Para el usuario, eso puede traducirse en una oferta más amplia; para las empresas, en una herramienta con menos fricción mecánica; para la industria, en una señal de que la competencia ya se está moviendo hacia donde están los incentivos.
Los detalles cuentan la historia. Cuando una marca decide pasar dos modelos diésel a eléctricos y lanzarlos como apuesta pionera en el país, está leyendo algo más que una moda. Está viendo un mercado donde la eficiencia, la autonomía y la capacidad de recarga empiezan a pesar tanto como el diseño o el emblema.
En ese sentido, la transición favorece a quienes puedan adaptar rápido su operación y aprovechar una tecnología que ya se volvió parte de la conversación comercial. También presiona a los demás fabricantes a responder, porque el mercado colombiano ya mostró que una parte creciente de los compradores está mirando hacia allá.


