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Panamax 2026: 21 naciones entrenan en Panamá para defender el Canal

Unos 1,700 militares de 21 países realizan durante 11 días ejercicios marítimos, aéreos, terrestres y cibernéticos en territorio panameño, en el regreso del ejercicio multinacional al terreno después de más de una década de simulacros de escritorio en el Pentágono.
Imagen ilustrativa
sábado 8 de agosto de 2026

La escena lo dice todo. Un CH-47F Chinook del Ejército de Estados Unidos toca pista en el Aeropuerto Internacional Panamá Pacífico mientras soldados de varios países reciben instrucciones para abordar la aeronave. A pocos kilómetros, en la bahía de Panamá, agentes del Servicio Nacional Aeronaval —con un perro de trabajo incluido— practican abordajes, registros e incautaciones bajo la asesoría de fuerzas especiales estadounidenses. En el mar, efectivos de Panamá, México, Ecuador y República Dominicana maniobran embarcaciones de seguridad junto a la Guardia Costera de Estados Unidos.

Son estampas distintas de un mismo ejercicio: Panamax 2026, una operación multinacional que reúne a unos 1,700 militares de 21 países y que este año tiene a Panamá como escenario central para probar las capacidades destinadas a proteger el Canal y responder ante amenazas en distintos dominios.

Los ejercicios se desarrollan durante 11 días e incluyen escenarios marítimos, aéreos, terrestres y cibernéticos. La magnitud marca, además, un cambio respecto a los años recientes: Panamax vuelve a ejecutarse en territorio panameño después de más de una década en la que la planificación se desarrolló en el Pentágono mediante ejercicios de escritorio.

El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, fue directo sobre el valor del regreso al terreno. «Mejor hacerlo en vivo, mejor hacer estas prácticas, también porque nunca sabes lo que puedas aprender», dijo. Cabrera explicó que la ejecución sobre el terreno permite detectar diferencias entre lo que establece una planificación y lo que ocurre cuando fuerzas de distintos países deben actuar juntas. «Quizás aquí practicando vemos que algunas cosas que estamos haciendo no funcionan igual en personas como en Panamá», añadió ante periodistas.

Esa posibilidad de corregir sobre la marcha constituye uno de los objetivos centrales del ejercicio: mejorar la interoperabilidad entre fuerzas de distintos países y fortalecer la preparación para operaciones multinacionales complejas.

Los detalles cuentan la historia. En la bahía de Panamá, efectivos del Senan y de la Unidad de Operaciones Tácticas Antidrogas de la Policía Nacional practicaron procedimientos de visita, abordaje, registro e incautación bajo la asesoría de personal de Operaciones Especiales de Estados Unidos. La Guardia Costera estadounidense, a través de su Unidad de Seguridad Portuaria 301, condujo ejercicios de manejo de embarcaciones de seguridad portuaria transportables junto con personal marítimo de los cuatro países socios.

Durante la inauguración, el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, resumió la filosofía detrás del ejercicio: «La seguridad del Canal de Panamá no se improvisa, se construye mediante planificación, entrenamiento y una cooperación internacional permanente». El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, añadió que Panamax permite fortalecer la capacidad del Estado para anticipar riesgos, gestionar crisis y proteger infraestructura crítica, y mencionó entre las amenazas contempladas los riesgos híbridos, los ciberataques, los desastres naturales y las emergencias tecnológicas.

Cabrera ubicó esa infraestructura en una dimensión más amplia: el Canal, dijo durante la inauguración, conecta mercados, sostiene cadenas de suministro y tiene importancia fundamental para Panamá, Estados Unidos y la comunidad internacional. El ejercicio ocurre, además, en un momento de especial atención sobre la seguridad de la vía interoceánica y la relación bilateral entre ambos países, que desde el año pasado ha ocupado un lugar destacado en las discusiones sobre seguridad, comercio e infraestructura estratégica.

Para entender el presente hay que volver a esa semana. Panamax 2026 no es solo un ejercicio de rutina: es la señal más visible de que la alianza entre Panamá y sus socios hemisféricos en torno al Canal ha pasado del papel a la pista de aterrizaje. La decisión del gobierno de Mulino de recibir a 1,700 militares extranjeros y abrir el territorio a maniobras reales —no simuladas en una sala del Pentágono— es una apuesta por la estabilidad jurídica y la seguridad que los inversores y las cadenas de suministro globales necesitan ver. El Canal es la mayor garantía de prosperidad de Panamá; defenderlo con aliados concretos, en tierra y en mar, es también la mejor política económica disponible.

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