La escena lo dice todo: una sala con más de 400 empresarios, ejecutivos y tomadores de decisiones de distintos países de América Latina, reunidos en Ciudad de Panamá para discutir cómo sobrevivir —y ganar— en un entorno que ya no se mueve en línea recta.
Eso es lo que promete la V Cumbre Internacional de Liderazgo, fijada para el próximo 10 de septiembre. El evento, organizado por Greatness Center, concentrará su agenda en tres ejes: la gestión de la disrupción en las organizaciones, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en los modelos de negocio y el desarrollo del potencial humano.
Los tres expositores confirmados llegan con credenciales concretas. Patrick Leddin ha desarrollado investigaciones sobre disrupción en la Universidad de Vanderbilt y es coautor, junto con James Patterson, del libro Disrupt Everything—and Win. Leddin también lidera la práctica de Liderazgo y Cultura de FranklinCovey, la consultora global que tiene presencia destacada en varios de los paneles del evento.
El segundo expositor, Ryan McInerney, dirige la práctica global de consultoría de FranklinCovey y es coautor de AI Transformation & The Human Imperative. Su intervención apuntará directamente al nudo que más desvela a los directorios de la región: cómo incorporar la inteligencia artificial sin desarticular los equipos ni perder el control de los procesos de transformación empresarial.
El tercero es Alan Fine, cofundador de InsideOut Development y autor de You Already Know How to Be Great. Fine acumula más de cuatro décadas trabajando en metodologías de desempeño y desarrollo del potencial humano dentro de las organizaciones, un perfil que equilibra la agenda tecnológica con la dimensión más difícil de medir: la capacidad de las personas para rendir bajo presión.
José Gabriel Miralles, fundador y CEO de Greatness Center, resumió el diagnóstico que da sentido al encuentro. «Las empresas en América Latina están enfrentando un cambio que no es lineal. No se trata únicamente de incorporar nuevas tecnologías o ajustar estructuras; se trata de desarrollar líderes capaces de tomar decisiones en escenarios cada vez más complejos», señaló.
Los detalles cuentan la historia. La cumbre llega a su quinta edición, lo que indica que el formato ha encontrado demanda sostenida entre el empresariado latinoamericano. La elección de Panamá como sede recurrente no es accidental: la posición geográfica del país y su infraestructura de servicios lo convierten en punto natural de encuentro para ejecutivos que viajan desde distintos extremos del continente.
El programa refleja una tensión que atraviesa a casi todas las organizaciones de la región: la presión por adoptar inteligencia artificial a una velocidad que los equipos humanos difícilmente absorben sin fricciones. Leddin, McInerney y Fine representan, cada uno, un vértice de ese triángulo: la disrupción como fenómeno estratégico, la IA como herramienta operativa y el talento como variable que puede acelerar o frenar cualquier transformación.
Para Hemisferio, el valor de este tipo de foros está precisamente en lo que ocurre fuera del escenario: las conversaciones a puerta cerrada entre ejecutivos que comparten los mismos dilemas pero rara vez los verbalizan en público. En un entorno donde el Estado tiende a llegar tarde a los cambios tecnológicos —cuando no a obstaculizarlos con regulación prematura—, son los líderes del sector privado quienes están forzados a construir sus propias respuestas, sin manual y con recursos propios.
Ese es el principio que está en juego en la V Cumbre: la libre empresa como laboratorio de adaptación. Las organizaciones que logren combinar decisión estratégica, adopción inteligente de tecnología y desarrollo genuino del talento no esperarán instrucciones de ningún ministerio. Las que no lo logren, tampoco podrán culpar a nadie más que a sus propias estructuras.



