La escena lo dice todo. Desde su despacho en Palacio de Gobierno, la presidenta Keiko Fujimori tomó el micrófono un domingo por la noche y habló directamente a la cámara. No fue un comunicado de prensa ni una rueda de periodistas: fue una transmisión en vivo, la primera de una serie que, según anunció, se repetirá de manera periódica tanto desde Lima como durante sus viajes a regiones.
Entre los anuncios de esa noche, uno llamó la atención por su sencillez: las visitas guiadas al Palacio de Gobierno volverán a realizarse en los próximos días. «Vamos a reabrir las visitas de Palacio de Gobierno para los niños, para los escolares. De lunes a viernes vamos a organizarlos para que puedan hacer estas visitas tan bonitas de diferentes escuelas a nivel nacional. Y los fines de semana también tener estas visitas guiadas», dijo la mandataria durante la emisión.
El mecanismo es directo. Los colegios, instituciones o grupos interesados deberán enviar una solicitud con tres datos básicos: la cantidad de personas, el nombre de la institución y la fecha tentativa del recorrido. La Presidencia habilitó canales de contacto para gestionar esas solicitudes y coordinar la disponibilidad de fechas. La convocatoria está abierta tanto a centros educativos de Lima como de otras regiones del país.
Para las familias, la propuesta incluye los fines de semana, con recorridos guiados y la posibilidad de presenciar el tradicional cambio de guardia en los exteriores del palacio, sobre la Plaza Mayor de Lima.
La reapertura de las visitas no fue el único anuncio de la noche. Durante la misma transmisión, Fujimori rechazó versiones que circulaban en redes sociales sobre un supuesto recorte de feriados o de la Compensación por Tiempo de Servicios. Presentó obsequios recibidos durante recorridos por regiones —cafés, sombreros, tejidos, piezas artesanales— y adelantó dos iniciativas de mayor alcance: la digitalización de historias clínicas en establecimientos de salud mediante herramientas de inteligencia artificial, y la participación de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo a la Policía Nacional, incluyendo patrullajes urbanos, vigilancia del sistema de transporte y resguardo de establecimientos penitenciarios en coordinación con el Instituto Nacional Penitenciario.
La mandataria explicó que estos espacios de transmisión directa servirán para responder preguntas enviadas por ciudadanos, comunicar las acciones de su gestión y aclarar versiones que circulen en redes sociales.
Los detalles cuentan la historia. Una presidenta que abre las puertas del palacio a los escolares y se sienta frente a una cámara a responder preguntas ciudadanas está apostando por un estilo de gestión que prioriza la proximidad sobre el protocolo. En un país donde la desconfianza en las instituciones ha sido moneda corriente durante años, el gesto de abrir físicamente la sede del Ejecutivo —no solo en sentido simbólico— tiene un peso que va más allá de la logística de las visitas.
Para Hemisferio, lo que está en juego es un principio elemental: el Estado pertenece a los ciudadanos que lo financian, y la transparencia no debería ser un favor sino una obligación. Que una jefa de Estado lo recuerde desde su propio despacho, en vivo y a la cara, es un punto de partida que vale la pena registrar.



