AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Ideas

Milei desactiva la pelea por el video de Bullrich y vuelve a marcar distancia del subsidio estatal al arte

El Presidente dijo que no tuvo «problema» con el spot de Patricia Bullrich con música de Lali Espósito y hasta elogió canciones de la artista. El cruce reabre una tensión conocida: la política, el espectáculo y la discusión por el dinero del Estado.
Imagen generada con IA
viernes 18 de septiembre de 2026

Javier Milei intentó bajar el tono de una polémica que había escalado en las redes y en la interna oficialista. Este viernes, el Presidente dijo que no tuvo «problema» con el video que Patricia Bullrich subió con música de Lali Espósito y sostuvo que es una «tontería mayúscula» politizar el arte.

La respuesta llegó después de que la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza publicara un spot en el que aparece en su despacho, abre YouTube en su tablet y escucha el tema «No me importa», de Lali. La senadora acompañó el video con la frase «Sé que todos los ‘peros’ tienen un ‘porqué’».

Milei fue consultado por Marcia Frisciotti, alias «Pochi», en Canal 13. Allí dijo: «¿Y cuál sería el problema de que la escuche? Para mí no representa ningún problema. De hecho me parece una tontería mayúscula polemizar el arte. Es más, después de la polémica escuché algunos temas y me gustaron».

En la Casa Rosada confirmaron luego el intercambio, según se informó. La reacción del mandatario llamó la atención por el enfrentamiento abierto que mantiene con Lali desde 2023.

El conflicto se remonta al triunfo de La Libertad Avanza en las PASO presidenciales de 2023, cuando Milei resultó el más votado con poco más del 30%. En ese momento, Lali escribió en su cuenta de X: «Qué peligroso. Qué triste».

Desde entonces, Milei la ha cuestionado en discursos y entrevistas. En esas intervenciones, la acusó de recibir presuntamente dinero del Estado para la realización de sus shows. En una frase que volvió a poner el foco sobre la discusión por el financiamiento público, dijo a fines de 2025 en el canal de streaming oficialista Carajo: «Si para vivir del arte necesitás que te subsidie el Estado, no vivís del arte, sos un ‘munipa’ a gran escala».

La publicación de Bullrich llegó en una semana tensa con el Gobierno. La exministra de Seguridad había criticado al oficialismo por los recortes en el área de Discapacidad que figuran en el Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno.

El jueves, en diálogo con Radio Rivadavia, Bullrich dijo: «A mí no me tomen por tonta». También sostuvo: «A mí me sorprendió porque, estando en la mesa política, el tema no salió a la luz y llegó el Presupuesto con esta introducción, de alguna manera, de cambios en la ley de discapacidad que no eran conocidos».

La escena lo dice todo. Mientras el oficialismo ensaya gestos de cercanía cultural y deja correr sus internas, el fondo del asunto vuelve a ser el mismo: qué lugar ocupa el Estado en el financiamiento de la cultura y hasta dónde deben llegar los recortes cuando el dinero de los contribuyentes está en juego.

Para entender el presente hay que volver a esa semana. Milei eligió responder sin chocar con el video de Bullrich y, al mismo tiempo, reafirmó su rechazo a la idea de que el arte dependa de subsidios públicos. En su marco político, la discusión no es menor: define incentivos, delimita el alcance de la burocracia y expone una disputa de fondo sobre quién paga y quién decide.

Los protagonistas ya quedaron a la vista. De un lado, una senadora que usa una canción de Lali para enviar un mensaje político. Del otro, un Presidente que aprovecha la escena para insistir en que el arte no debería convertirse en una excusa para ampliar la dependencia del aparato estatal. En esa tensión, el desenlace de la historia importa menos por el video que por la señal de poder que deja sobre el uso del dinero público.

Más de Ideas