Milagros nació hace doce años en el barrio La Mansión, en Caldas, Antioquia, con un propósito que iba más allá de fabricar productos capilares: sacar adelante un emprendimiento que le diera un poco más de dinero a una familia humilde. El primer producto fue un tratamiento de frutas elaborado con una receta casera y un presupuesto de 300.000 pesos.
Más de una década después, la marca antioqueña convirtió esa historia de arranque en una campaña internacional con Georgina Rodríguez, empresaria argentina y creadora de contenido. La alianza, anunciada este domingo en las redes sociales de la empresa y de Rodríguez, llevaba cerca de un año y medio de trabajo y ya sumaba más de dos millones de reproducciones en redes sociales.
Vanexa Rojas, gerente general de Milagros, explicó a EL COLOMBIANO que una de las primeras exigencias del equipo de Rodríguez fue garantizar que los productos fueran libres de sal, parabenos y cien por ciento naturales. Ese último requisito no se cumplía, según Rojas, porque en cosmética se requiere industrializar los productos para garantizar estabilidad y conservación. La empresa aseguró, en cambio, que contaba con respaldo científico y que sí cumplía con las otras dos condiciones.
Después de esa primera aprobación, el equipo de Rodríguez pidió probar los productos, un paso que resultó clave para cerrar la colaboración. La línea elegida fue Milagros Professional, compuesta por un shampoo, un acondicionador y un tratamiento, dirigida a cabellos procesados por tinturas, alisadores o el uso constante de herramientas térmicas.
Pero la negociación no terminó ahí. Rodríguez también pidió probar la línea de cebolla, una de las más conocidas de Milagros. Tras las pruebas, su equipo confirmó la participación y la convirtió en embajadora internacional de la marca, que en 2024 había tenido como imagen oficial a la exreina de belleza Paulina Vega.
La grabación se hizo en Venecia, Italia, aprovechando la asistencia de la modelo al Festival de Cine de Venecia. El rodaje duró alrededor de siete horas y contó con Patrick Ta, maquillador de Gigi Hadid, Bella Hadid, Adriana Lima y Kendall Jenner, además de la dirección de Damien Krisl, quien ha trabajado con marcas como Louis Vuitton, Yves Saint Laurent y Swarovski.
Rojas destacó la sencillez y disposición de Rodríguez durante la producción. Contó, como anécdota, que incluso compró y compartió pizza con todo el equipo y se mantuvo atenta a quienes trabajaban en la campaña. También dijo que la influencer valoró la suavidad, el aroma y el desempeño de los productos colombianos frente a las exigencias del agua en Arabia Saudita, donde vive actualmente por el trabajo de su esposo, Cristiano Ronaldo.
La apuesta ahora es comercial. Rojas afirmó que uno de los principales objetivos es aprovechar ese alcance para abrirle las puertas a Milagros en otros países y encontrar la manera adecuada de llegar a esos mercados. Georgina será la imagen de la empresa antioqueña durante un año completo, por lo que seguirá apareciendo contenido relacionado con la colaboración en las redes de ambas partes.
La escena lo dice todo. Una firma que nació con 300.000 pesos, creció con las redes sociales y hoy intenta convertir una campaña viral en expansión real. En un mercado donde la visibilidad dura poco, el desafío no es solo captar atención: es sostener calidad, convertir reconocimiento en ventas y demostrar que una marca colombiana puede competir globalmente.
Para la empresa, el valor de esta alianza está en el acceso a una vitrina internacional. Para el consumidor, el caso muestra que el prestigio ya no se compra únicamente con publicidad, sino con producto, pruebas y estándares. En ese terreno, la libre empresa recompensa a quien logra escalar sin perder credibilidad.


