AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Política

McAfee y Trump bajo la lluvia en Ohio

El animador de ESPN recibió al presidente en la pista de aterrizaje, con gorra al revés y sin protocolo, para los Patriot Games 2026. La escena ya divide a la industria del entretenimiento deportivo.
Imagen ilustrativa
miércoles 12 de agosto de 2026

La lluvia caía sobre Ohio cuando Air Force One tocó tierra en el Medio Oeste. Donald Trump bajó la escalerilla con paraguas en mano y, al ver a Pat McAfee esperándolo en la pista, extendió el brazo y lo señaló. McAfee, con gorra de béisbol al revés, jeans, camiseta y zapatillas, le devolvió el gesto exacto. Dos hombres que, según la fuente, son simultáneamente «los más queridos y los más odiados» en sus respectivos mundos —la política y el entretenimiento deportivo— se saludaban sin ceremonias bajo la lluvia.

El motivo del viaje era la final de los Patriot Games 2026, una competencia atlética juvenil de alcance nacional celebrada en SPIRE Academy, en Geneva, Ohio. La Casa Blanca describió el regreso de Trump al estado como una forma de «celebrar 250 años de independencia americana honrando la excelencia, el temple y el espíritu competitivo de la juventud del país», según declaraciones oficiales recogidas por la fuente.

McAfee, ex pateador de la NFL y figura central de ESPN —donde la fuente lo describe como el próximo empleado mejor pagado de la cadena—, no es ajeno a la controversia política. En noviembre pasado fue criticado por invitar a Trump a su programa en el marco del Día de los Veteranos. Lejos de retractarse, defendió públicamente la decisión. Cuando el público presente en aquel evento coreó «Te amamos, señor presidente», McAfee aplaudió.

La escena del martes en Ohio promete reeditar ese ciclo. ESPN, la cadena que lo emplea, no es conocida precisamente por su afinidad con los principios políticos conservadores, apunta la fuente. El antecedente es concreto: los quarterbacks Jaxson Dart, de los New York Giants, y Mason Rudolph, de los Pittsburgh Steelers, enfrentaron consecuencias públicas tras sus propios encuentros con Trump. La fuente sugiere que McAfee, por temperamento y trayectoria, difícilmente cambiará de postura.

Lo que la imagen condensa va más allá del deporte. Trump asistió días atrás al tercer juego de las Finales de la NBA en Madison Square Garden junto a su nieta Kai, donde la multitud estalló en cánticos de «USA» antes del tipoff. Ahora, en un estadio juvenil en el corazón de Ohio, repite la fórmula: presencia física en el deporte como extensión del mensaje político. Es una estrategia que ningún presidente reciente ha ejecutado con la misma frecuencia ni con la misma naturalidad, según el retrato que traza la fuente.

McAfee, por su parte, completó su aparición en WrestleMania 42 apenas semanas atrás, en Las Vegas. Su agenda mezcla lucha libre profesional, fútbol americano universitario —aparece en College GameDay— y ahora una recepción presidencial en una pista de aterrizaje mojada. El personaje es, en sí mismo, una anomalía del ecosistema mediático: demasiado irreverente para el establishment deportivo, demasiado popular para ser ignorado.

Los detalles cuentan la historia. La gorra al revés no fue un descuido; McAfee sabe exactamente qué imagen proyecta. Presentarse ante el hombre más poderoso del planeta sin corbata, sin traje, sin el código de vestimenta implícito que rodea al poder, es también una declaración. Una que, previsiblemente, irritará a quienes consideran que las figuras mediáticas deben mantener distancia de la Casa Blanca, y que entusiasmará a quienes ven en ese gesto exactamente lo que dicen valorar: autenticidad sin disculpas.

Para Hemisferio, el episodio ilustra algo más amplio. La cultura del deporte —con sus audiencias masivas, su alcance transversal y su capacidad de convocar emociones genuinas— se ha convertido en un terreno de disputa cultural que ningún actor político serio puede ignorar. Trump lo entiende mejor que nadie en el escenario actual. Y McAfee, quiéralo o no, acaba de convertirse en el símbolo más visible de esa intersección. La pregunta que queda abierta es cuánto le costará esa foto en los pasillos de Bristol, Connecticut, donde ESPN tiene su sede. La respuesta, probablemente, llegará antes de que termine la semana.

Más de Política