AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Política

Los Patriot Games de Trump: 120 jóvenes, 50 estados y 250.000 dólares en becas

Como parte de la conmemoración del 250 aniversario de Estados Unidos, el gobierno federal organiza una competencia atlética nacional para adolescentes con un fondo de becas y la presencia esperada del presidente.
Imagen ilustrativa
martes 11 de agosto de 2026

La escena lo dice todo. Ciento veinte adolescentes de entre 14 y 17 años, llegados desde los 50 estados, varios territorios y naciones tribales, se instalaron a finales de la semana pasada en el campus de SPIRE Academy, una escuela con internado orientada al deporte en Geneva, Ohio. El objetivo: competir en los llamados Patriot Games, una serie de pruebas físicas organizadas bajo el paraguas de Freedom250, el esfuerzo sin fines de lucro creado por el presidente Donald Trump para conmemorar el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos.

Las competencias arrancaron el domingo y se extienden hasta el martes, cuando está prevista la gran final a las 7 p.m., hora del Este. Un especial de una hora que resumirá los eventos se emitirá el jueves 13 de agosto a las 9 p.m. por ABC. La secretaria de prensa Karoline Leavitt confirmó que Trump tiene previsto asistir a la final: «El presidente Trump espera asistir a los Patriot Games en Ohio el martes mientras continuamos celebrando 250 años de grandeza americana», escribió en X.

El premio es concreto y sustancial. Un ganador masculino y una ganadora femenina recibirán cada uno una beca de 125.000 dólares, para un fondo total de 250.000 dólares. Los detalles cuentan la historia: para ser elegible, cada atleta debía ser ciudadano estadounidense, residente del estado, territorio o nación tribal que representa, y estar en buen desempeño académico. La selección se realizó a través de videos de postulación revisados por un Comité de Selección de los Patriot Games.

Las pruebas están diseñadas, según el sitio web oficial de Freedom 250, para «evaluar fuerza, resistencia, agilidad, trabajo en equipo y perseverancia». El programa incluye un Test de Aptitud Presidencial, un circuito de estilo militar, una pista de obstáculos y competencias grupales como kickball, dodgeball, tug of war y «Victory Hoops». El lunes, los atletas atravesaron un «circuito varsity» que encadenó múltiples disciplinas: lanzar balones de fútbol americano a blancos, atrapar pelotas de tenis al vuelo, patear un balón de fútbol, rematar voleibol, batear pelotas de wiffle y correr alrededor de un diamante de béisbol. También enfrentaron una prueba de resistencia con rastreo en el suelo, escalada de redes, levantamiento de neumáticos, barras y vigas de equilibrio.

Entre los participantes hay historias que ilustran la amplitud del proyecto. Tylee Herrmann, de 16 años, representa a la Nación Cherokee desde Arizona. Según CNN, en su video de postulación dijo querer «devolver el patriotismo a Estados Unidos» y añadió: «Creo que necesitamos algo que nos una a todos, porque somos los Estados Unidos de América y necesitamos estar un poco más unidos». Addalee Taflinger, también de 16 años, representa a las Islas Marianas del Norte, un territorio estadounidense en el Pacífico occidental al norte de Guam. Le dijo al Marianas Press que quedó «sorprendida» al ser aceptada y que quiere «generar conciencia sobre Saipan, los tifones y todo lo que hemos atravesado, y cómo aún somos capaces de salir y hacer cosas increíbles como esta».

Los Patriot Games se inscriben en una serie de celebraciones semiquincentenarias organizadas por Freedom250: una pelea de la UFC en el jardín de la Casa Blanca, una Feria Estatal Presidencial en el National Mall y lo que el gobierno describió como el mayor espectáculo de fuegos artificiales de la historia, el 4 de julio. «Este evento único en una generación mostrará los talentos extraordinarios que florecen en todo nuestro país, demostrando al mundo que el espíritu competitivo americano es más fuerte y vibrante que nunca», dijo Trump en mayo al anunciar los juegos.

Para entender el presente hay que volver a esa semana. Lo que Freedom250 ha montado en Ohio no es solo un torneo juvenil: es una apuesta deliberada por un lenguaje de mérito, esfuerzo físico y pertenencia nacional en un momento en que el debate cultural en Estados Unidos gira en torno a qué valores deben ocupar el centro de la vida pública. El modelo es sencillo y antiguo: competencia abierta, criterios objetivos, recompensa al desempeño. Una beca de 125.000 dólares no se gana por categoría de identidad sino por rendimiento en la pista de obstáculos y en la cancha. Hemisferio ve en ese diseño un contrapunto deliberado al paradigma de los últimos años, y también una señal de que la administración Trump entiende que los símbolos importan tanto como las políticas. El desenlace del martes en Ohio dirá si el espectáculo logra lo que la retórica promete.

Más de Política