El libro ya existía. Lo presentó el año pasado en la Feria Internacional del Libro de Lima. Pero Nelly Rossinelli decidió volver a ponerlo en circulación, con ajustes, con «detallitos» nuevos, con la misma promesa de siempre: cocina casera, en su gran mayoría peruana, con recetas regionales de la selva y la sierra que aprendió de tías, abuelas y abuelos.
«No tanto recetas que creé, sino recetas que recreé y aprendí a lo largo de mi vida», explicó la conductora a Infobae Perú. Esa distinción —recrear en lugar de inventar— define el tono del recetario: no es un manual de alta cocina, sino un archivo familiar con «tipcitos que no están en un recetario común».
El relanzamiento de Las recetas de mi vida coincide con un momento de agenda apretada. Este 23 de julio, a las cinco de la tarde, Rossinelli acompaña al chef Giacomo Bocchio en el Centro de Exposiciones del Jockey Plaza, donde se presenta Bendito Perú, el nuevo libro del cocinero. El volumen, según describió la conductora, es de tapa dura, con imágenes y con un rasgo que lo distingue en el mercado local: todas las recetas aparecen en español y en inglés.
«Para mí es un honor compartir con él escenarios, pantallas o cocinas», dijo Rossinelli sobre Bocchio, a quien llama «gran amigo y maestro». En el conversatorio, según adelantó, la división de roles será clara: él aporta la parte técnica; ella, la cocina casera y la sazón.
Detrás de los libros y los eventos hay una estructura empresarial pequeña pero precisa. Rossinelli y su esposo, Gerson, dirigen juntos la productora Trend Teams. Trece años de relación —diez de casados— y una división de trabajo que ella describe sin rodeos: él lleva números, administración y finanzas; ella, comunicación, marketing y creatividad. «Es difícil encontrar a alguien en quien confíes tanto para un negocio», reconoció.
Esa sociedad tiene sus costos. «No es fácil trabajar con tu pareja: están juntos todo el día y también en casa», admitió la conductora, que describe los conflictos con la misma franqueza con que habla de recetas: «Soy de molestarme así, pero al dos mil por ciento, pero también de que se me pase a los diez segundos».
El libro de loncheras, por su parte, todavía no sale. Rossinelli confirmó que lo está trabajando, pero no tiene fecha. Por ahora, las loncheras siguen siendo territorio de sus redes sociales, donde las publica a diario para sus hijos. El mayor, de diecisiete años, convive con cierta incomodidad ante la exposición pública de su madre. El menor, en cambio, se mueve en sentido opuesto.
Sobre su futuro en televisión, Rossinelli fue directa respecto a ¿Cuál es tu pedido?: fue un proyecto con «inicio y fin» ya definidos, de agosto a diciembre. Y expresó su deseo de que regrese a la pantalla el reality de cocina El Gran Chef Famosos.
La escena lo dice todo: una conductora que vende recetas caseras en un mercado donde la gastronomía peruana es ya una industria de exportación, que construye su marca desde la cocina familiar y no desde el restaurante de fine dining, y que comparte escenario con uno de los chefs más reconocidos del país sin perder su propio registro. En un ecosistema mediático donde la autenticidad es el activo más escaso, Rossinelli apuesta por la misma fórmula que le funcionó desde el principio: las recetas de la abuela, bien contadas.
Para Hemisferio, el dato de fondo no es el libro sino el modelo. La productora familiar, la marca personal construida sin aparato estatal ni subsidio, la apuesta por el mercado del contenido gastronómico en español e inglés: son los ingredientes de una libre empresa que funciona desde abajo, con sazón propia y sin receta impuesta.



