AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Cultura

La Odisea de Nolan: el espectáculo que redefine su propio mapa

Con US$ 639 millones recaudados en menos de dos semanas, la adaptación del poema épico de Homero divide a la crítica entre la cúspide y el tercer lugar de su filmografía, pero nadie discute la escala del intento.
Imagen ilustrativa
viernes 31 de julio de 2026

Los números llegaron antes que el debate. En menos de dos semanas en cartelera, La Odisea de Christopher Nolan acumuló US$ 639 millones en todo el mundo. El filme, protagonizado por Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, Zendaya y Charlize Theron, se convirtió en el centro de conversación del cine global antes de que los críticos terminaran de afilar sus argumentos.

En Chile, la película también sorprendió. Durante su segundo fin de semana atrajo a más de 186 mil espectadores, un crecimiento del 27% respecto al fin de semana de estreno, cuando superó los 146 mil asistentes.

La escena lo dice todo: es el primer largometraje rodado íntegramente con cámaras IMAX, una apuesta técnica y económica sin precedente directo en la carrera del cineasta británico. The Hollywood Reporter lo formuló con precisión quirúrgica: «La apasionada fascinación de Christopher Nolan por la experiencia cinematográfica en formato IMAX alcanza su punto álgido con La Odisea, una gigantesca producción». El mismo medio añadió que se trata de «una película de acción contemplativa, inmensa e íntima a la vez», aunque señaló que «su ritmo se ve obstaculizado por la naturaleza episódica del material original no lineal y algunas decisiones de reparto cuestionables».

Variety fue más generoso en el elogio y más preciso en la advertencia: «Decir que el resultado es un logro extraordinario es quedarse corto», escribió, pero remató con una frase que resume la tensión del filme: «En la vasta, emocionante y ligeramente distante epopeya de Christopher Nolan, Homero está donde no está el corazón».

Para entender el presente hay que volver a esa semana en que la crítica especializada intentó ubicar la película dentro de una filmografía que incluye Memento (2000), The Prestige (2006), Inception (2010), Interstellar (2014), Dunkerque (2017), Tenet (2020) y Oppenheimer (2023), además de la trilogía de Batman.

La crítica Ana Josefa Silva, de Radio Biobío y Ex-Ante, no dudó en colocarla en el podio: «La Odisea es su cúspide, muy cerca de Oppenheimer. Algo tienen en común estos personajes: ambos crean un caballo de Troya para detener la guerra y terminan con su alma arrasada por sus terribles consecuencias». Silva destacó que Nolan «consigue poner en pantalla un espectáculo visual como el que se propuso: inmersivo y apabullante», y subrayó que el director «construye una vibrante estructura dramática, con un héroe que supera largamente los atributos del guerrero». Para Silva, filmar en IMAX «ya es un riesgo y un esfuerzo por brindar al espectador del siglo XXI un cine que fuera un paso más allá».

Sol Márquez, de Radio 13c, fue más cautelosa en la jerarquía aunque no en el reconocimiento: «La Odisea, sin duda alguna, es el mayor logro cinematográfico de Nolan a la fecha, a nivel de escala, recursos, crafts y la historia que está adaptando», concedió. Sin embargo, la ubicó en el tercer lugar de su filmografía personal, con un argumento que apunta al núcleo del debate: «No consigue conectar a nivel emocional —que para el relato seminal del viaje del héroe es clave— y cae de a ratos, como pasa con algunas de sus películas, en explicarnos lo que estamos viendo en vez de solo mostrarlo, como hace por ejemplo en Dunkerque».

Paula Frederick, editora de cultura de Radio Duna y crítica de cine y series en Culto, ofreció quizás la lectura más abarcadora: «La Odisea es uno más de los tantos viajes que cruzan la filmografía de Nolan, con residuos de la travesía temporal de Interstellar, el repaso de conciencia de Oppenheimer y la lucha contra las consecuencias del pasado de Inception y Tenet». Frederick apuntó que el director estuvo más de 20 años elaborando su versión cinematográfica del poema de Homero, desde los tiempos en que estuvo a punto de dirigir Troya, y que La Odisea representa «quizás su filme más osado».

Los detalles cuentan la historia. El verdadero debate no es si La Odisea es buena —los US$ 639 millones y el crecimiento de taquilla en mercados tan distintos como Chile lo zanjan en términos comerciales—, sino si la ambición técnica y la escala mítica se traducen en emoción sostenida o en distancia contemplativa.

Desde Hemisferio, la pregunta es otra: en un mercado cinematográfico dominado por franquicias de cómics y secuelas predecibles, el hecho de que un director apueste el capital político y económico de su carrera en una adaptación de Homero rodada íntegramente en IMAX es, en sí mismo, un acto de libre empresa cultural. Que el público responda —con más de 186 mil espectadores en un solo fin de semana en un país como Chile— sugiere que el apetito por el espectáculo de ideas no ha muerto. La discusión sobre si Nolan llegó o no a Ítaca puede esperar; el viaje, por ahora, vale la entrada.

Más de Cultura