La Universidad Nacional Rosario Castellanos abrirá en 2027 una nueva unidad académica en la llamada Casa Tlalpan, inmueble que perteneció a Arturo «El Negro» Durazo, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La escena lo dice todo. Donde antes hubo una mansión asociada al poder policial y a los excesos del viejo régimen, ahora habrá aulas, un foro al aire libre, un jardín de lectura y espacios deportivos. El gobierno presentó el proyecto como una recuperación de un predio de 6 hectáreas para convertirlo en sede universitaria.
Alma Xóchitl Herrera Márquez, rectora de la institución, detalló que la nueva sede contará con cinco licenciaturas: Psicología, Derecho y Criminología, Administración y Comercio, Turismo, y Economía y Desarrollo Sostenible. También dijo que se analiza sumar después Ciencias Ambientales, debido a que el plantel estará en una zona boscosa y al proyecto Bosque Escuela.
La unidad arrancará plenamente en 2027. Según Herrera Márquez, la convocatoria para ingresar a la nueva unidad académica se publicó del 3 al 7 de julio de este año y registró a 3 mil 67 personas. El Financiero añadió que, tras esa convocatoria, más del 70 por ciento de los lugares están apartados.
La rectora explicó que la sede de Tlalpan tendrá capacidad para 4 mil 800 estudiantes. El proyecto responde a la demanda de educación superior en la alcaldía, donde actualmente 5 mil 289 estudiantes deben trasladarse a otras demarcaciones para cursar sus estudios universitarios.
Herrera Márquez señaló que Tlalpan ocupa el tercer lugar en demanda de matrícula de la Universidad Rosario Castellanos, después de Iztapalapa y Gustavo A. Madero. La institución, dijo, cuenta hoy con una matrícula de 122 mil estudiantes, de los cuales 63% son mujeres, principalmente jóvenes.
Mónica Fernández Balboa, directora general del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, destacó el crecimiento de la universidad, que pasó de tres unidades académicas en 2019 a seis unidades y seis subsedes en 2023. Informó además que durante este año están en proceso de creación 28 unidades académicas en 20 entidades federativas, frente a las ocho que se establecieron en 2025.
Fernández Balboa añadió que la universidad ofrece educación a distancia en mil 516 municipios del país y cuenta con mil 957 docentes, de los cuales 60% tiene estudios de posgrado.
El complejo contará también con un plantel de bachillerato de la SEP en el mismo espacio. La construcción estará a cargo de la Secretaría de Infraestructura y el presupuesto provendrá del Fondo de Aportaciones Múltiples, de acuerdo con lo expuesto durante la presentación. El Financiero señaló, además, que se destinarán 100 millones de pesos para esa preparatoria.
Antes, la mansión de Durazo albergó la Academia Mexicana de Ciencias, que será reubicada, aunque no se precisó dónde.
Durazo fue jefe del Departamento de Policía y Tránsito del entonces Distrito Federal durante el sexenio de José López Portillo y la regencia de Carlos Hank González. El Financiero recordó que el caso quedó marcado en la década de 1980 por la publicación de «Lo negro del ‘Negro’ Durazo», de José González González, y que después del inicio del gobierno de Miguel de la Madrid se le fincó responsabilidad por la obtención ilegal de cerca de 60 millones de pesos.
El proyecto tiene una lectura política clara: donde hubo una propiedad cargada de privilegio y poder, el Estado coloca una universidad. Esa transformación puede ser valiosa si realmente amplía opciones educativas y reduce el costo de trasladarse para miles de jóvenes de Tlalpan.
Pero también deja ver una constante del aparato público: la educación superior sigue dependiendo de la expansión presupuestaria y de la administración de inmuebles y recursos estatales. En un país con demanda creciente, la pregunta de fondo es si esta apertura será una solución eficiente y duradera, o una respuesta más del gobierno a una carencia que ya estaba ahí. Lo que está en juego no es solo la recuperación simbólica de una mansión, sino la capacidad real de ofrecer oportunidades sin desperdiciar dinero de los contribuyentes.


