La escena lo dice todo. Tres días, un hotel en Ciudad de Panamá, médicos de Ohio, Florida, Madrid y Medellín sentados frente a colegas panameños. El tema: cómo la inteligencia artificial está reescribiendo la medicina desde adentro, no desde el papel.
Hospiten Paitilla celebró su 51.ª Jornada Científica los días 29, 30 y 31 de julio bajo el lema «IA en Salud: De la Innovación a la Práctica Clínica». El encuentro, realizado en el Hotel Las Américas Golden Tower, convocó a estudiantes, médicos, enfermeras y profesionales de la salud en lo que la institución describe como uno de los espacios de actualización médica más importantes del país.
El Dr. Ariel Saldaña, director médico de Hospiten Paitilla, marcó el tono desde el inicio. «Estamos convencidos de que la inteligencia artificial representa una de las transformaciones más importantes que vive actualmente la medicina», afirmó durante la apertura. Cincuenta y un años de jornadas científicas respaldan esa convicción: la institución ha convertido este encuentro en un termómetro de hacia dónde va la práctica clínica en el istmo.
La prejornada del 29 de julio abrió con temas que cualquier médico de guardia reconoce: decisiones en abdomen agudo, señales pediátricas que los niños no saben nombrar, salud mental bajo el peso del burnout, enfermedades de transmisión sexual. El infectólogo Dr. Xavier Sáez-Llorens cerró esa sesión con un análisis del panorama de infecciones emergentes y futuras pandemias, un recordatorio de que la tecnología llega a un sistema de salud que todavía lidia con amenazas antiguas.
Pero el 30 de julio fue el día de la IA. El Dr. Piyush Mathur, de Cleveland Clinic Ohio, presentó modelos predictivos para cuidados intensivos construidos con inteligencia artificial y abordó la optimización del cuidado perioperatorio. El Dr. Elliot Wasser, radiólogo de Cleveland Clinic Florida, mostró soluciones tecnológicas desde la radiología y expuso los beneficios de la tomografía computarizada de energía dual. El Dr. Nick Tarazona, director de Inteligencia Artificial de la Fundación para la Innovación en Salud de Colombia, planteó la pregunta que subyace a todo el debate: la ética de la IA en medicina y el potencial de la inteligencia artificial generativa para mejorar la calidad de vida de pacientes y cuidadores.
El 31 de julio el foco se movió hacia la oncología. El Dr. Ricardo Cubedo, del MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten, desarrolló dos conferencias sobre oncología predictiva basada en inteligencia artificial y su incorporación a la práctica clínica. El Dr. José Luis Solórzano, del mismo centro, profundizó en el uso de la IA en diagnóstico anatomopatológico y presentó avances en biomarcadores, HER2-low y medicina de precisión para el cáncer de mama.
En esa misma jornada, los especialistas Dr. Khalil Hassan y Dra. Givelle Zambrano expusieron sobre la terapia focal para cáncer de próstata: una alternativa mínimamente invasiva que trata únicamente la zona afectada, preservando el resto del órgano y reduciendo el impacto sobre la continencia urinaria y la función sexual. También se presentó el sistema KOELIS Trinity®, tecnología de fusión de resonancia magnética y ultrasonido para mejorar la precisión de biopsias dirigidas.
El Dr. Eduardo Ortega, secretario nacional de SENACYT, analizó la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial en Panamá y sus implicaciones para el sector salud, conectando el debate clínico con la política pública. La jornada cerró con una mesa redonda moderada por el Dr. Daniel Pichel, en la que Cubedo, Solórzano, Solano y Ortega debatieron retos, oportunidades y el futuro de la IA en los sistemas de salud.
Hugo Guiance, director ejecutivo de Hospiten Paitilla, aprovechó el acto inaugural para anunciar la próxima construcción de un nuevo bloque obstétrico, que según sus palabras «fortalecerá la atención integral de la mujer y del recién nacido».
Los detalles cuentan la historia. Lo que ocurrió en el Hotel Las Américas Golden Tower no fue una conferencia de tecnólogos soñando con el futuro: fue una institución privada que, sin esperar mandatos burocráticos, trajo a los mejores referentes disponibles para que sus médicos vieran con sus propios ojos qué funciona y qué no. Eso es exactamente lo que el libre mercado hace bien en salud: la competencia por atraer talento y adoptar innovación no espera a que una comisión gubernamental redacte un reglamento. El anuncio del nuevo bloque obstétrico refuerza la misma lógica: inversión privada que amplía oferta y mejora acceso. Para Panamá, cuya estabilidad jurídica y apertura al capital extranjero son activos reales, este tipo de iniciativas son el argumento más concreto de que innovación y empresa privada son, en la práctica, la mejor política de salud pública.


