La escena lo dice todo. Mientras los equipos de rescate seguían removiendo escombros en San José del Palmar, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, anunció que pondrá su sueldo de un mes a disposición de las familias damnificadas por el terremoto del lunes 10 de agosto.
El gesto se enmarca en la campaña «Colombia, un solo corazón», impulsada por el Gobierno nacional y liderada por la primera dama, Ana Lucía Pineda. La iniciativa busca movilizar la solidaridad ciudadana y articular la recepción y distribución de donaciones y ayudas humanitarias destinadas a las comunidades afectadas por la emergencia.
El sismo, de 7,4 grados en la escala de Richter, tuvo como epicentro el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Desde entonces, cientos de familias enfrentan la pérdida de viviendas, enseres y, en los casos más dolorosos, de seres queridos cuyo paradero aún se desconoce.
«Hoy muchas familias continúan buscando a sus seres queridos, y enfrentan un profundo dolor y enormes necesidades básicas después de haberlo perdido todo», declaró Guerra al anunciar su decisión. «Por eso he tomado la decisión de poner a disposición mi sueldo a la campaña Colombia, un solo corazón. En momentos como este, todo suma y Colombia necesita de nuestra solidaridad».
Además del aporte económico personal, la gobernadora ordenó habilitar un centro de acopio en el Magdalena para recibir las contribuciones que los habitantes del departamento están canalizando hacia la zona de desastre. La medida convierte al departamento en un nodo logístico dentro del esfuerzo nacional de respuesta humanitaria.
«Cuando Colombia atraviesa momentos difíciles, la solidaridad debe traducirse en acciones. Cada aporte cuenta para ayudar a quienes hoy necesitan volver a empezar», agregó la funcionaria.
Los detalles cuentan la historia. La campaña «Colombia, un solo corazón» opera como plataforma de articulación entre el Gobierno nacional, los gobiernos territoriales y la ciudadanía, con la primera dama como figura visible de convocatoria. La adhesión de una gobernadora departamental amplía el alcance territorial del esfuerzo y envía una señal a otros mandatarios regionales sobre el tipo de respuesta que se espera ante la emergencia.
---
Para Hemisferio, el episodio ilustra algo que suele perderse en el ruido del debate político: cuando el desastre llega, la respuesta más inmediata y tangible no proviene de decretos ni de partidas presupuestales negociadas en Bogotá, sino de decisiones individuales que movilizan recursos propios y activan redes de solidaridad local. El centro de acopio habilitado en el Magdalena es, en ese sentido, más elocuente que cualquier comunicado oficial: es infraestructura civil funcionando antes de que el aparato estatal termine de procesar el formulario.
La pregunta que queda abierta es si la campaña «Colombia, un solo corazón» logrará traducir ese impulso ciudadano en ayuda efectiva y verificable para las familias del Chocó, o si, como ha ocurrido en emergencias anteriores en el país, la solidaridad se diluye en la cadena burocrática antes de llegar a quienes la necesitan. Los damnificados de San José del Palmar merecen una respuesta a esa pregunta, no solo gestos.



