La escena lo dice todo: una persona que cree tener gripa decide no ir al médico, espera, y para el tercer o cuarto día aparece una erupción que se propaga por extremidades y tronco. Para entonces, según la bióloga Carmen Guzmán Cornejo, profesora de la Facultad de Ciencias de la UNAM, la bacteria Rickettsia rickettsii ya está destruyendo vasos sanguíneos, formando coágulos y necrosando tejidos. En los casos graves, el desenlace puede ser la amputación de un brazo, una pierna u otra parte del cuerpo.
El vector es la garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus), la especie que, según Guzmán Cornejo en la Gaceta UNAM, tiende a permanecer dentro de viviendas y tiene preferencia por los perros como hospederos. Esa combinación —animal doméstico, espacio cerrado, contacto cotidiano— es lo que facilita el salto al humano.
El reloj corre desde el primer contacto
Los detalles cuentan la historia. La garrapata necesita entre 3 y 6 horas sobre el hospedero para transmitir la bacteria, según los Lineamientos para la Vigilancia por Laboratorio de las Rickettsiosis del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), publicados por la Dirección General de Epidemiología. Pero hay otro riesgo menos conocido: aplastar la garrapata con los dedos al retirarla también puede contagiar, por contacto con su hemolinfa, advierte el mismo documento.
El InDRE señala que la letalidad de las rickettsiosis oscila entre 5 y 40%, y que el principal factor de riesgo de muerte es el retraso en el tratamiento antibiótico. No es una advertencia menor: los síntomas iniciales —fiebre alta, dolor de cabeza, malestar muscular— imitan un cuadro gripal, lo que lleva a muchos pacientes a postergar la consulta.
Sonora: los números de una emergencia sostenida
Sonora es el estado con mayor incidencia del país. Al cierre de 2025, la Subsecretaría de Servicios de Salud Colectiva reportó 141 casos de fiebre manchada de las Montañas Rocosas y 54 defunciones. La fuente registra una letalidad del 38% para ese periodo.
Al corte de la semana epidemiológica 16 de 2026, la misma Subsecretaría contabiliza 298 casos estudiados, 41 confirmados y 17 defunciones, únicamente en Sonora. Comparados con el mismo periodo de 2025, los casos estudiados crecieron 67%, los confirmados 32% y las defunciones 42%.
Para entender el presente hay que volver a esa semana: los datos corresponden a un corte parcial del año, no a cifras anuales cerradas. Aun así, la dirección de la curva es inequívoca.
Otras garrapatas, otras ventanas de tiempo
La rickettsiosis no es el único riesgo. La enfermedad de Lyme, causada por Borrelia burgdorferi y transmitida por la garrapata de patas negras, es la enfermedad transmitida por garrapatas más común en Estados Unidos, con un estimado de 476 mil casos anuales según Yale News. Para contraerla, la garrapata debe permanecer adherida al menos 36 horas, según Peter Krause, científico senior del Departamento de Epidemiología de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale.
El virus Powassan, transmitido por la misma garrapata de patas negras, opera en una ventana mucho más corta: su transmisión puede ocurrir en apenas 15 minutos de contacto, de acuerdo con Krause. Alrededor del 50% de las personas infectadas han presentado evidencia de daño cerebral y la tasa de mortalidad es del 10%, según el mismo especialista.
En México existen 111 especies de garrapatas, precisa Guzmán Cornejo. Son, además, los principales vectores de bacterias, por encima de los mosquitos. Al alimentarse de sangre, secretan anestésicos, anticoagulantes y antiinflamatorios a través de sus glándulas salivales, lo que impide que el huésped perciba la picadura.
Lo que está en juego
La prevención es sencilla y barata: bañar y cepillar a los perros con frecuencia, llevarlos al veterinario para desparasitarlos y no acumular objetos —colchones viejos, llantas, escombro— en patios y habitaciones, donde la garrapata café del perro puede refugiarse y esperar a un nuevo hospedero, recomienda Guzmán Cornejo.
Lo que no es sencillo ni barato es lo que ocurre cuando el sistema de salud pública llega tarde. Una enfermedad con una ventana de tratamiento de horas, síntomas que imitan la gripe y una letalidad que puede alcanzar el 40% exige diagnóstico rápido y acceso inmediato a antibióticos. Cada semana que los datos de Sonora siguen escalando es un recordatorio de que el aparato estatal de salud tiene una deuda con los ciudadanos más expuestos: aquellos que viven con perros, en zonas de alta incidencia, y que no siempre pueden costear una consulta a tiempo.



