AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Cultura

La boca del diablo

Prime Video estrena un thriller de tiburones en cueva que, bajo la adrenalina, cuenta algo más antiguo: el momento en que una amistad se rompe y se rehace al mismo tiempo.
Imagen ilustrativa
miércoles 29 de julio de 2026

La escena lo dice todo. Un tiburón toro salta fuera del agua en la oscuridad de una cueva submarina en Tailandia y arrastra hacia abajo a la persona equivocada. No a la protagonista, sino a su mejor amiga. La que siempre había liderado, decidido y, en más de una ocasión, arrastrado al grupo hacia el peligro.

Esa imagen es el corazón de The Devil's Mouth, el thriller de supervivencia que Prime Video acaba de estrenar y que, según su propio director, Jeff Wadlow, no es exactamente la película que parece.

El punto de partida

Sara (Kathryn Newton), Max (Lana Condor), James (Nico Hiraga), Greg (Gavin Casalegno) y Adrienne (Tommi Rose) son cinco amigos en un último viaje antes de que la vida adulta los separe. El destino: Tailandia. El plan: una excursión guiada por el Devil's Mouth, un sistema de cuevas de agua dulce en apariencia remoto e inofensivo.

El guía, Wat (Tayme Thapthimthong), les advierte desde el principio: hay dos rutas. La verde, estándar y segura. La roja, más larga, más exigente y más peligrosa. Una tormenta reciente ha provocado una crecida monzónica anticipada que complica aún más el recorrido. Max, que «siente que es la líder» del grupo —en palabras de la propia Condor—, convence al guía y a los demás de tomar la ruta roja. El guía acepta a regañadientes. Esa decisión pone en marcha todo lo que viene después.

El tiburón que no debería estar ahí

Lo que convierte la premisa en algo más que un susto de feria es la lógica interna del peligro. La tormenta empuja agua de mar hacia el interior del sistema de cuevas, normalmente de agua dulce. Sara descubre antes del gran encuentro un pez de agua salada muerto en el interior: señal de que algo ha entrado desde el océano. Lo que ha entrado es un tiburón toro, especie capaz de sobrevivir tanto en agua salada como en agua dulce. No es un error de guion; es biología.

El primer muerto es Ryan, un buzo que había hablado con Sara antes de que el grupo entrara. Sara encuentra sangre en el agua y su máscara dañada. Wat intenta escapar en solitario. El grupo escucha su grito poco después.

Greg muere en el agua. Adrienne cae de la cornisa donde el grupo se había refugiado; Sara, Max y James intentan subirla, pero el tiburón llega primero. James queda atrapado en un túnel subacuático cuando un derrumbe bloquea su salida. Sara y Max no consiguen liberarlo. James se ahoga.

El desenlace que importa

Sara y Max llegan solas a una apertura en la roca que podría ser la salida. El problema: la caída es demasiado alta para saltarla sin riesgo. El plan es esperar a que suba la marea para que el nivel del agua amortigüe el salto al océano.

Antes de que eso ocurra, Max muere. El tiburón salta y la arrastra. Pero la escena que precede a esa muerte —un intercambio emocional entre las dos amigas— fue añadida apenas días antes del inicio del rodaje. Wadlow explica que necesitaba que quedara claro que Max había reconocido el crecimiento de Sara. «Queríamos que se entendiera que no solo Sara había crecido y cambiado, sino que Max lo había reconocido», dice el director.

Condor describe a su personaje al inicio de la película como alguien «increíblemente testaruda, irrespetuosa, molesta», convencida de que siempre sabe más. La cueva la obliga a confrontar los límites de ese juicio. «Se da cuenta de que no lo sabe todo. Y de que no siempre tiene razón», añade la actriz.

Sara, sola, usa una bengala para alejar al tiburón y encuentra la manera de salir.

Lo que cuenta la historia

Wadlow admite que aceptó el proyecto porque le dijeron que era una película de tiburones en una cueva. «Y dije: estoy dentro», cuenta. Pero lo que encontró en el guion fue «una amistad femenina compleja y matizada en su núcleo». Eso, dice, fue lo que terminó de convencerlo.

Para entender el presente hay que volver a esa semana de rodaje en que alguien decidió que la escena final entre Sara y Max no podía quedar fuera. El thriller de supervivencia es el envoltorio; lo que The Devil's Mouth propone es más antiguo y más incómodo: la persona que siempre lideró muere justo cuando aprende que no tenía todas las respuestas. Y la que siempre siguió sale sola.

Los detalles cuentan la historia. En este caso, el detalle es un tiburón toro en una cueva de agua dulce. El resto es consecuencia.

Más de Cultura