La mañana de este lunes, el avión que transporta al Presidente José Antonio Kast aterrizará en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Allí, en la «Gran Manzana», debutará ante el pleno de la Organización de Naciones Unidas, en el marco del 81° periodo de la Asamblea General.
La apuesta de La Moneda es un discurso breve, cuidado y moderado. La idea, según la planificación oficial, es evitar señales que puedan ser interpretadas como un alineamiento de Chile con alguno de los dos grandes polos de la disputa comercial internacional entre China y Estados Unidos.
Kast salió de Santiago este domingo, pasadas las 21.00 horas. En su delegación viajan los ministros de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; de Desarrollo Social, María Jesús Wulf; de Medio Ambiente, Francisca Toledo; y de Ciencia, Ximena Lincolao. También se sumaron invitados del mundo parlamentario, entre ellos el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez; el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke; el senador exrepublicano, Rojo Edwards; y los diputados y presidentes del PPD y la DC, Raúl Soto y Álvaro Ortiz.
La agenda del lunes aparece más desahogada. Según las minutas enviadas a los invitados, el día comenzará con un almuerzo de recepción ofrecido por el embajador de La Moneda en la ONU, el excanciller Roberto Ampuero. Más tarde, a las 16.00 horas de Chile, el Presidente participará en un «Diálogo Presidencial sobre IA» organizado por el BID.
En esa misma línea, está programada la firma de los términos de referencia para avanzar en la negociación de un Tratado de Libre Comercio entre Chile y Marruecos. La escena lo dice todo: la gira no se reduce a la foto multilateral, sino que busca abrir espacio para comercio, acuerdos y presencia internacional.
El martes será la jornada clave. Ese día se abrirá el periodo número 81 de la Asamblea General y Kast expondrá en el primer bloque, después de figuras como Donald Trump, Javier Milei y Lula da Silva. La alocución del Mandatario chileno está proyectada para cerca de las 14.00 horas.
La misma jornada incluye bilaterales con el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, y con el Presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, además de encuentros con los mandatarios de Vietnam, To Lam, y Finlandia, Alexander Stubb. Según la programación oficial, Kast también fue invitado al encuentro del Escudo de las Américas, aunque su participación está pendiente porque podría coincidir con su intervención en la Asamblea General.
Esa instancia es una coordinación militar y de seguridad impulsada por Trump. Chile no ha adherido formalmente, pero ha participado como observador en algunos encuentros, lo que ha desatado críticas en la oposición. Para el Gobierno, en cambio, la seguridad aparece como uno de los ejes del viaje, junto con la apertura comercial.
Esa misma noche, Kast asistirá a la cena de recepción que ofrece Trump a un grupo de mandatarios. Entre los invitados figura Keiko Fujimori, identificada por la fuente como la presidenta de Perú. En paralelo, los parlamentarios tendrán una visita guiada de una hora al Museo de Arte Moderno, el MoMA.
El miércoles, el Presidente asistirá a un hito sobre el Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales, conocido como BBNJ. Chile busca convertir a Valparaíso en sede de ese organismo, una iniciativa de Estado que fue impulsada por la exembajadora de Santiago en la ONU Paula Nárvaez y por el gobierno del expresidente Gabriel Boric.
Pero el escenario no es sencillo. El propio Boric lo transparentó en una conversación reservada con el pueblo rapanui, al advertir que China también compite por ese rol. En otras palabras, la disputa por la sede también es una pulseada de influencia internacional.
El jueves, Kast asistirá al Council on Foreign Relations, según la misma programación. También estaba en evaluación su visita al memorial por las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001, cuando Al-Qaeda atacó las Torres Gemelas. Ese día, a las 17.30 horas, está prevista la llegada al aeropuerto para emprender el regreso a Santiago a las 19.00 horas. La llegada a Chile sería en la mañana del viernes.
«Este lunes llegaremos a Naciones Unidas con una agenda enfocada en fortalecer la seguridad de Chile, impulsar el comercio para generar los trabajos que el país necesita y afianzar nuestra presencia internacional», dijo este domingo el canciller Francisco Pérez Mackenna. Añadió que el Gobierno lleva «dos iniciativas muy importantes»: el esfuerzo regional contra el crimen organizado y levantar a Valparaíso como sede del nuevo organismo de Naciones Unidas para el cuidado de los océanos.
Pérez Mackenna agregó que, además, sostendrán reuniones de alto nivel para consolidar asociaciones estratégicas y diversificar el comercio internacional. Ese es el giro de fondo: Chile busca más vínculos, más mercados y más margen de maniobra en una disputa global que castiga a los países que quedan encerrados en una sola órbita.
Para un gobierno que llega con una agenda de seguridad y libre comercio, la semana en Nueva York sirve para algo más que una foto protocolar. Si logra avanzar en acuerdos, Chile gana opciones; si no, la burocracia internacional seguirá acumulando promesas mientras el país espera resultados concretos. Los detalles cuentan la historia.

