Este sábado fue revocado el registro del Partido Humanista en Jalisco, en cumplimiento a la determinación del Tribunal Electoral del Estado de Jalisco. La decisión se tomó en una sesión del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco, que por unanimidad declaró improcedente la solicitud de la asociación civil Construsuai.
La organización había acreditado en su momento la celebración de las asambleas constitutivas requeridas y la afiliación mínima exigida por la ley. Sin embargo, los magistrados argumentaron su fallo en irregularidades financieras detectadas durante la revisión de los informes para ratificar su estatus legal.
La escena lo dice todo. El mismo proceso que le abrió la puerta al Partido Humanista terminó cerrándosela por la vía de la fiscalización. El IEPC también dejó sin efecto el ajuste al financiamiento público aprobado en junio de 2026, y constató que la organización no recibió los recursos asignados por el orden de los 5 millones de pesos, por lo que no existe una cantidad que se deba reintegrar.
A la vez, se dio vista al Instituto Nacional Electoral para cancelar registros, claves y accesos generados a favor del ahora extinto Partido Humanista. Omar Ernesto Andujo Bitar, encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva del IEPC, leyó la determinación: «queda sin efectos el certificado de registro, quedan sin efectos jurídicos las instituciones, los requerimientos de conformación de documentos básicos y de nombramientos de diligencias; así como los actos tendientes a garantizar el acceso a prerrogativas y financiamiento público».
El Consejo General del IEPC también modificó los montos de las sanciones por diez conductas infractoras en materia de fiscalización. Esas sanciones ascienden a 92 mil 209 pesos, por aportaciones no comprobadas debidamente, aportaciones provenientes de sujetos impedidos, ingresos no reportados, inconsistencias documentales y omisiones contables. Los montos se ajustaron en consideración a la capacidad económica de la organización como agrupación ciudadana.
En la sesión, Erika Ruvalcaba Corral, representante de Morena en el IEPC, celebró la determinación. Dijo: «estamos contentos de que se corrija, porque, desde nuestro punto de vista, fue una indebida validación». Añadió que, a su juicio, se está corrigiendo algo que antes no tuvo eco.
Vasti Zabdi Arana Cruz, considerada dirigente del partido, expuso que presentó una apelación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y que con ese juicio de revisión busca recuperar el estatus de partido político local rumbo al proceso electoral 2026-2027.
Desde su oficialización, varios actores políticos cuestionaron una presunta influencia de miembros de la Iglesia de la Luz del Mundo. La propia dirigente pertenece a esa comunidad religiosa con sede internacional en Jalisco, aunque negó categóricamente que la organización religiosa financiara la plataforma política y aseguró que su militancia es plural, con adeptos en 89 municipios de la entidad. Movimiento Ciudadano, PAN y PRI también interpusieron impugnaciones iniciales.
Para entender el presente hay que volver a esa semana. El punto de fondo no es solo un registro cancelado: es el mensaje que deja la autoridad electoral cuando la fiscalización encuentra fallas y corta el acceso a prerrogativas. En un sistema que reparte dinero público y otorga estatus legal, la regla importa más que la marca política.
El desenlace también pesa en el tablero local. A menos de un año del proceso electoral de 2027, la salida del Partido Humanista modifica el escenario de las fuerzas que competirán en Jalisco. Y deja una lección incómoda para cualquier agrupación que aspire a sobrevivir con recursos públicos: sin cuentas claras, el aparato electoral puede cerrar la llave con la misma rapidez con la que la abrió.



