La escena lo dice todo: el escenario natural de Punta de Lobos, el Pacífico de fondo y Jack Johnson con su guitarra acústica. Ocurrió en el Surfestival 2023, y ahora la organización anunció que volverá a ocurrir el sábado 13 de febrero de 2027.
El músico hawaiano, reconocido como uno de los principales referentes de la cultura del surf a nivel global, será el invitado principal del Surfestival 2027, en el marco de su proyecto SURFILMUSIC. La confirmación llega junto a la apertura de un proceso de preinscripción con descuentos para quienes aseguren su entrada con anticipación.
Los detalles cuentan la historia. Johnson no es solo un nombre de cartel: es un artista con ocho álbumes de estudio y tres placas en vivo, más de 25 millones de copias vendidas en todo el mundo, y éxitos que forman parte del canon del folk acústico contemporáneo — «Better Together», «Banana Pancakes», «Upside Down», «Sitting, Waiting, Wishing», «Taylor» y «Good People», entre otros. Su sello discográfico, Brushfire Records, y sus prácticas sostenibles en gira han sido referentes para iniciativas ambientales en la industria musical. Su red de acción social All At Once conecta a sus fans con organizaciones locales sin fines de lucro.
El vínculo con Pichilemu no es nuevo. Johnson ha visitado la ciudad en distintas oportunidades y protagonizó una presentación al aire libre en Punta de Lobos que, según la organización, generó «una conexión muy especial con la comunidad surf local». Para entender el presente hay que volver a esa semana de 2023: fue ese antecedente el que convirtió el regreso en algo más que una contratación.
SURFILMUSIC, su más reciente proyecto artístico, es la razón de la gira. El concepto reúne un documental, una banda sonora y una serie de presentaciones internacionales bajo un mismo paraguas. La película recorre la evolución de Johnson desde surfista y realizador de películas de surf hasta convertirse en uno de los músicos más influyentes de su generación, mostrando cómo las amistades, los viajes y las experiencias dentro y fuera del agua dieron origen a muchas de sus canciones.
El festival que lo recibe tiene sus propios números. Surfestival lleva más de veinte años construyendo una identidad en Pichilemu y en Latinoamérica, donde la música convive con la cultura surf, el respeto por el océano y las culturas locales. «Más que un evento musical, Surfestival se ha transformado en una plataforma cultural que celebra un estilo de vida y comunidades unidas», dice un comunicado de la organización. Durante los próximos días se darán a conocer los demás artistas que conformarán el cartel de la edición 2027.
Pichilemu, ciudad costera de la región de O'Higgins, es uno de los escenarios naturales más emblemáticos del surf en Chile. Que un artista de la trayectoria de Johnson —multiplatino, con más de dos décadas de carrera— elija ese escenario para su gira internacional dice algo sobre el lugar que el festival ha ganado en el circuito cultural del continente.
Para Hemisferio, el dato relevante va más allá del cartel: es el modelo. Un festival que durante veinte años construyó identidad alrededor de una comunidad real —no de una marca— y que hoy atrae a uno de los artistas más reconocidos del folk acústico mundial sin renunciar a su escenario original. La libre empresa, cuando está anclada en algo genuino, no necesita imitar a nadie. Punta de Lobos no es Coachella, y esa es exactamente su ventaja.



