La escena lo dice todo. Un hombre que se hacía pasar por sacerdote se acercaba a los vehículos en una vía principal de Medellín, ofrecía bendiciones y pedía dinero a cambio. Migración Colombia lo expulsó del país luego de verificar su situación migratoria y de registrar denuncias ciudadanas por ese comportamiento.
La entidad señaló que el procedimiento se reportó el 17 de septiembre de 2026. El ciudadano extranjero tenía 39 años. Usaba ornamentos religiosos para aparentar que pertenecía al clero. Según el comunicado oficial, buscaba pagos a cambio de bendiciones para carros. La actividad generó denuncias de conductores y afectaciones a la movilidad en la avenida Regional.
Las autoridades ubicaron al hombre después de varias denuncias y de los videos que circularon en redes sociales. El caso ya había aparecido antes en Bogotá. La información recopilada por las autoridades indica que había sido identificado previamente en la autopista Sur por una práctica similar. De acuerdo con Migración Colombia, luego de ese antecedente salió del país y después regresó a Colombia para retomar la actividad en Medellín.
Tras su identificación, el hombre fue llevado al Centro de Traslado por Protección de la Secretaría de Seguridad de Medellín. Más tarde quedó a disposición de Migración Colombia, que verificó su situación migratoria y aplicó la medida administrativa de expulsión. José Luis Castañeda, director general de Migración Colombia, afirmó que la entidad puede adoptar medidas administrativas cuando existan situaciones que afecten la tranquilidad o la convivencia.
«La misionalidad de Migración Colombia es contribuir al orden migratorio y aplicar las medidas administrativas que se requieran, en el marco de las normas, a aquellas personas extranjeras que alteren la tranquilidad o representen un riesgo para la convivencia», señaló Castañeda.
En otro procedimiento distinto, oficiales de Migración Colombia identificaron a un ciudadano colombiano que llegó desde Estados Unidos a Medellín y tenía una orden de captura vigente. La orden había sido emitida por un Juzgado Penal del Circuito con Función de Conocimiento por el delito de acoso sexual. Tras verificar la información, los funcionarios pusieron al hombre a disposición de las autoridades competentes para que continúe el trámite judicial.
Federico Gutiérrez también destacó estos operativos. Desde su cuenta de X informó que 17 ciudadanos venezolanos fueron expulsados de la ciudad y enviados a su país por presuntos vínculos con delitos cometidos en Medellín. Según el mandatario, registraban antecedentes o anotaciones por hurto, delitos relacionados con estupefacientes, porte de armas blancas y riñas. Además, aseguró que tres de los expulsados tenían requerimientos judiciales vigentes en Venezuela por hurto agravado, homicidio y secuestro.
«Aquí manda la ley», escribió Gutiérrez al anunciar el procedimiento. También dijo que toda persona que llegue a Medellín a trabajar, a invertir y a hacer las cosas bien siempre será bienvenida.
El desenlace deja una señal clara. Cuando la autoridad actúa, se protege el orden en la calle y se frena el abuso del espacio público. No se trata solo de un caso llamativo en redes. Se trata de un principio básico: en una ciudad seria, la movilidad no puede quedar sometida a la improvisación ni a un negocio montado sobre la buena fe de los conductores.
La otra lección también importa. Migración Colombia recordó que los ciudadanos extranjeros que permanecen en Colombia deben cumplir la normativa migratoria. Ese marco es el que separa la convivencia del desorden. Y cuando la ley se aplica, el mensaje beneficia a quienes trabajan, invierten y respetan las reglas. Perjudica, en cambio, a quienes convierten la calle en escenario de presión, engaño o riesgo para los demás.



