La escena lo dice todo.
Un taller literario de siete horas en el distrito limeño de Breña, un docente contratado por S/ 9.200 por esa única jornada, y al final un libro de menos de cien páginas con poemas de militantes y familiares del partido. El costo total: S/ 31.383 salidos íntegramente del erario peruano.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) observó a Perú Libre por presunto uso indebido del financiamiento público directo tras detectar ese gasto. El informe, difundido el domingo 3 de agosto de 2026 por el dominical Punto Final, detalla que el proyecto se ejecutó en dos etapas ya concluidas: un taller de comprensión, redacción y edición de textos literarios —realizado el 4 de mayo de 2025 en Breña, con un costo de S/ 14.383— y la impresión del poemario, por S/ 17.000.
El docente que condujo la jornada, desarrollada entre las 10:00 y las 17:00 horas, recibió S/ 9.200 por ese trabajo.
El libro reúne textos del excongresista Waldemar Cerrón y de Berta Rojas, madre de Vladimir Cerrón —el fundador del partido, quien permanece con paradero desconocido—, además de otros militantes de la agrupación que llevó a Pedro Castillo a la Presidencia entre 2021 y 2022.
Tras revisar la documentación presentada por el partido, la ONPE concluyó que el taller «no guarda relación directa ni verificable con los fines de formación política» y que el poemario tiene un contenido «predominantemente artístico y literario», por lo que no constituye un plan de gobierno, una propuesta de desarrollo nacional ni un programa ideológico. La normativa establece que el financiamiento público directo debe destinarse a formación política, investigación y fortalecimiento institucional de las organizaciones. En consecuencia, el organismo determinó que tanto el taller como la publicación representan un uso indebido de los recursos estatales.
Especialistas consultados por el dominical advirtieron que estos fondos deben emplearse en el funcionamiento institucional, la capacitación de cuadros y la investigación académica, y señalaron que casos como este evidencian la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre el dinero público entregado a los partidos.
El dominical buscó la versión de Waldemar Cerrón en su domicilio y se comunicó con él por llamadas y mensajes, pero no obtuvo respuesta.
Los detalles cuentan la historia.
En los últimos cinco años, Perú Libre ha recibido más de S/ 10,7 millones por concepto de financiamiento público directo, según la documentación revisada. El episodio del poemario se produce mientras Vladimir Cerrón permanece prófugo: el Tribunal Constitucional ratificó la semana pasada una resolución que anuló la orden de prisión preventiva de 24 meses dictada en su contra —por presunta organización criminal y lavado de activos en el caso «Los Dinámicos del Centro», una red que según la investigación cobraba sobornos para emitir licencias de conducir en Junín— y ordenó al Poder Judicial dar «cumplimiento cabal» a esa decisión. En 2025, la Corte Suprema ya había anulado una sentencia de tres años y seis meses por colusión simple en el caso «Aeródromo Wanka».
Para Hemisferio, el caso condensa un problema estructural que el Perú arrastra sin resolver: la ausencia de controles efectivos sobre el subsidio estatal a los partidos. Que S/ 31.383 del contribuyente hayan terminado financiando versos de una familia política cuyo líder elude a la justicia no es una anécdota; es el síntoma de un sistema de financiamiento que premia la opacidad y castiga al ciudadano que lo sostiene. Mientras el aparato burocrático electoral se limita a «observar» el gasto, el dinero ya fue gastado. La pregunta que nadie en Lima responde con claridad es cuántos poemarios más caben dentro de S/ 10,7 millones.



