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El gabinete de De la Espriella, bajo fuego cruzado

La senadora petrista Mafe Carrascal descargó una batería de cuestionamientos contra los ministros designados por el presidente electo Abelardo de la Espriella. Sus señalamientos revelan, sobre todo, la incomodidad del oficialismo saliente ante un gobierno que llega con otro rumbo.
Imagen ilustrativa
jueves 23 de julio de 2026

La escena lo dice todo. Apenas Abelardo de la Espriella terminó de anunciar su gabinete, la senadora del Pacto Histórico Mafe Carrascal encendió la cámara, abrió X y se despachó durante varios minutos contra cada uno de los nombramientos. El video circuló rápido. El mensaje, sin embargo, dice tanto de quien lo emite como de quienes critica.

Carrascal apuntó primero contra Elsa Noguera, designada ministra de Transporte. Según la legisladora, Noguera «simboliza la permanencia de estructuras familiares tradicionales al frente de carteras estratégicas». La funcionaria acumula trayectoria como ministra en el gobierno de Juan Manuel Santos, alcaldesa de Barranquilla y gobernadora del Atlántico. Carrascal la vinculó al denominado «clan Char» y afirmó que ese grupo «tiene dentro de su historial uno de los hechos recientes más lamentables si se trata de corrupción: haberse quedado con setenta mil millones que debían conectar a los niños y niñas de la ruralidad de este país». Son señalamientos de la senadora, no sentencias judiciales.

El segundo blanco fue Mauricio Gómez Amín, elegido para la cartera de Comercio, Industria y Turismo. Carrascal lo calificó como «Somnífero Gómez Amín» y lo situó en «la política tradicional del Caribe», con menciones a «presuntas prácticas clientelistas» y «cercanía con poderosas estructuras políticas de la región». Nuevamente, señalamientos atribuibles a la congresista.

En el ámbito judicial, la senadora cuestionó a Iván Cancino como ministro de Justicia. Según Carrascal, Cancino «durante años hizo carrera defendiendo a protagonistas de los mayores escándalos judiciales»: fue abogado de Diego Cadena en el caso de manipulación de testigos relacionado con Álvaro Uribe y defendió a Carlos Ramón González en el caso de la Ungrd, además de haber representado a la familia Char. «¿Qué mensaje envía un gobierno que prometió combatir la impunidad cuando pone a dirigir la justicia a uno de los principales defensores de las élites políticas de este país?», preguntó la legisladora. Que un abogado penalista de alto perfil sea llamado a dirigir el Ministerio de Justicia es, en rigor, una lógica que muchos gobiernos han aplicado; la pregunta de Carrascal es retórica, no jurídica.

Para Agricultura, De la Espriella designó a Indalecio Dangond. Carrascal citó una investigación del periodista Daniel Coronell sobre la presunta participación de Dangond en la estructuración de un crédito de 400 millones de pesos con un subsidio público de 95 millones, cuyo beneficiario fue Juan José Lafaurie Cabal, hijo del presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, y de la exsenadora María Fernanda Cabal. Las auditorías de Finagro, según la senadora, hallaron inconsistencias sobre la tenencia de tierras y la condición del beneficiario, registrado como pequeño productor. «Si así va a manejar esa cartera, volviendo a los tiempos de Agro Ingreso Seguro», advirtió.

En energía, el foco cayó sobre María Noemí Arboleda, designada en el Ministerio de Minas. Carrascal señaló que su misión principal será reactivar la exploración de combustibles fósiles y abrir la puerta al fracking. La senadora advirtió que «en el gobierno de Gustavo Petro no se dejó de explorar» y descartó la posibilidad de una explotación no convencional responsable.

El remate de Carrascal fue directo: «Este es un gabinete de los nunca que siempre han gobernado Colombia. Abelardo de la Espriella terminó siendo un títere de los mismos de siempre. O sea, un insider».

Los detalles cuentan la historia. Lo que Carrascal llama continuidad, otros lo llaman experiencia en gestión pública. Noguera administró una de las gobernaciones más grandes del país; Cancino conoce el sistema judicial desde adentro; Dangond proviene del sector agroindustrial que De la Espriella quiere reactivar. En un país que pasó cuatro años con ministros ideológicamente afines al Pacto Histórico y resultados económicos que el propio gobierno reconoció como insuficientes, la apuesta por perfiles con trayectoria sectorial no es, en sí misma, un escándalo.

Para Hemisferio, el verdadero dato de la semana no es el video de Carrascal, sino lo que revela: que el petrismo, en retirada del ejecutivo, ya instaló su trinchera en el Congreso. Los cuestionamientos llegaron antes de que los ministros designados pisaran sus despachos. La trastienda política colombiana se mueve rápido, y De la Espriella tendrá que gobernar con esa oposición activa desde el primer día. La libre empresa y el orden institucional que prometió su campaña se medirán, en última instancia, no en los discursos de sus críticos, sino en las decisiones que tome cuando el presupuesto y las licencias estén sobre la mesa.

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