AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Tecnología

El cerebro que escucha en silencio

Un estudio publicado en Nature revela que ciertas áreas cerebrales siguen procesando sonidos y lenguaje durante la anestesia general, desafiando décadas de certezas sobre la inconsciencia.
Imagen ilustrativa
martes 28 de julio de 2026

La escena lo dice todo. Un quirófano, siete pacientes bajo propofol, y neuronas que —sin que nadie lo supiera— seguían haciendo su trabajo.

Una investigación publicada en la revista Nature y liderada por científicos del Baylor College of Medicine, en Estados Unidos, encontró que ciertas áreas cerebrales continúan procesando sonidos y lenguaje en tiempo real durante la anestesia general. El hallazgo contradice décadas de supuestos sobre lo que ocurre en el cerebro cuando una persona parece completamente desconectada del entorno.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores utilizaron microelectrodos de alta precisión conocidos como neuropíxeles, capaces de registrar la actividad de neuronas individuales. La tecnología permitió observar, con una resolución sin precedentes, qué sucedía en el interior del cerebro mientras los pacientes permanecían anestesiados.

El protocolo incluyó dos experimentos. En el primero, los pacientes escucharon secuencias de tonos repetitivos interrumpidos ocasionalmente por sonidos distintos. Los registros mostraron que algunas neuronas podían distinguir entre ambos estímulos y que, con el tiempo, mejoraban su capacidad para identificarlos. No era ruido aleatorio: era aprendizaje.

En el segundo experimento, los participantes fueron expuestos a fragmentos de videos educativos y podcasts narrativos. Los resultados mostraron que el hipocampo continuaba procesando el lenguaje recibido, clasificando palabras según su función gramatical e incluso anticipando términos que probablemente aparecerían a continuación en una oración.

«Este tipo de codificación predictiva es algo que asociamos con estar despierto y atento, pero aquí está ocurriendo en un estado inconsciente», explicó Benjamin Hayden, neurocirujano del Baylor College of Medicine y uno de los autores del estudio.

La afirmación no es menor. La codificación predictiva —la capacidad del cerebro de anticipar lo que viene— se consideraba una función ligada a la conciencia activa. Verla operar bajo anestesia obliga a replantear la frontera entre lo consciente y lo inconsciente.

«Nuestros hallazgos demuestran que el cerebro es mucho más activo y capaz durante la inconsciencia de lo que se pensaba anteriormente», señaló el neurocirujano Sameer Sheth, otro de los autores. «Incluso cuando los pacientes están completamente anestesiados, sus cerebros continúan analizando el mundo que les rodea», agregó.

Los autores son cuidadosos con el alcance de sus conclusiones. La muestra incluyó únicamente a siete pacientes, todos sometidos a cirugía por epilepsia y todos anestesiados con propofol como agente principal. Los resultados, por tanto, no pueden extrapolarse todavía a otros tipos de anestesia ni a poblaciones más amplias.

Aun con esas limitaciones, los investigadores señalan que los hallazgos podrían tener implicancias futuras para el estudio del sueño, el coma y la rehabilitación neurológica. El neurocirujano Vigi Katlowitz fue más concreto: «¿Podemos utilizar estas señales para implantar y controlar una prótesis de habla en algunas de las partes del cerebro dañadas por un derrame cerebral o una lesión? Estas son preguntas que ahora podemos considerar en relación con esta parte del cerebro».

Los detalles cuentan la historia. Lo que comenzó como un estudio sobre epilepsia terminó abriendo una ventana hacia uno de los territorios más inexplorados de la medicina: qué significa, exactamente, que el cerebro «se apague».

Para Hemisferio, el valor de este hallazgo trasciende la neurociencia de laboratorio. La investigación fue posible gracias a tecnología de punta —los neuropíxeles— desarrollada fuera del aparato estatal, en el cruce entre la ingeniería de precisión y la medicina clínica. Es el tipo de innovación que nace cuando la ciencia opera con libertad, recursos privados y preguntas sin respuesta garantizada. El siguiente paso —convertir estas señales cerebrales en prótesis funcionales para pacientes con daño neurológico— dependerá de que ese mismo ecosistema de investigación abierta siga funcionando. Los siete pacientes del quirófano no lo sabían, pero su cerebro ya estaba trabajando en ello.

Más de Tecnología