Las presiones inflacionarias que se han acumulado desde el conflicto entre EEUU e Irán siguen reordenando las carteras. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% del comercio mundial de crudo, empujó el precio del petróleo y llevó a la Reserva Federal de EEUU a elevar las tasas.
En ese contexto, la inteligencia artificial continúa sosteniendo el apetito por las acciones estadounidenses. En Wall Street, el Nasdaq sube 16,5% en lo que va del año, impulsado por acciones como Nvidia, Meta y, sobre todo, Micron, que salta 280%. En Chile, el Ipsa apenas trepa 7,4% en el año.
De cara al último trimestre, las apuestas de los expertos apuntan a la IA, sin descartar exposición al mercado local. Ariel Nachari, estratega jefe de inversión de SURA Investments, dice que para este periodo «seguimos sobreponderando la renta variable por sobre la renta fija en nuestros portafolios». Añade que la macroeconomía global mantiene «un desempeño sólido» y que el sector corporativo muestra «crecimientos de utilidades históricos», impulsados por el desarrollo e inversión en inteligencia artificial.
Nachari pone a Estados Unidos como su principal convicción. En la misma línea, Hugo Osorio, director de inversiones de Portfolio Capital, afirma que en renta variable internacional le gustan EEUU y Asia Emergente. Ve oportunidades en tecnológicas, especialmente semiconductores, y menciona a Hynix, Samsung y TSMC. También destaca a las megaempresas en Estados Unidos, en particular las Mag7: Alphabet, Amazon, Apple, Meta Platforms, Microsoft, Nvidia y Tesla.
Felipe de Solminihac, jefe de Estrategia de Fynsa, coincide en que Estados Unidos «mantiene el impulso del ciclo de inteligencia artificial y de compañías con un sólido crecimiento de resultados». A su juicio, las tasas más altas y el elevado precio del petróleo han generado mayor presión sobre mercados como Europa y Japón, además de segmentos más sensibles al financiamiento, como las small caps.
En Chile, la mirada no es de desecho, pero sí de paciencia. Jorge García, gerente de inversiones de Nevasa AGF, dice que puede ser un buen cierre de año para las acciones nacionales, aun con valorizaciones atractivas y viento a favor proveniente de la reforma al sistema de pensiones y la discusión de MK4. También menciona los beneficios para instrumentos 107 LIR y espera que eso devuelva atractivo a invertir en instrumentos nacionales.
El pasado 9 de septiembre, el Ejecutivo ingresó al Congreso la reforma al mercado de capitales. Su corazón está en el fondo que busca impulsar el mercado de la vivienda, Fonav i, pero además contempla medidas como la modificación a la Ley de Fraudes con Tarjetas, la reducción de quórum al interior de las sociedades anónimas y la exención al impuesto a la ganancia de capital en acciones y cuotas de fondos.
Ese es el giro que podría devolver algo de dinamismo a una plaza que hoy se ve rezagada frente a Estados Unidos. Entre enero y junio, las casi 500 empresas que reportaron sus estados financieros en Chile a la Comisión para el Mercado Financiero informaron ganancias acumuladas por US$16.881 millones, un alza de 21,16% respecto del mismo periodo del ejercicio previo. Los ingresos llegaron a US$194.272 millones, 12,11% más que un año atrás.
La renta fija, en cambio, sigue obligada a moverse con más cautela. Los datos de inflación empujaron a la Fed a subir la tasa en septiembre en 25 puntos básicos, a un rango de entre 3,75%-4%, la primera alza desde julio del 2023. A eso se suma la situación fiscal de EEUU, que elevó el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años al 5,158% al cierre de esta edición, niveles no vistos desde 2002.
Para De Solminihac, ese escenario hace «especialmente relevante la parte corta y media de la curva», aproximadamente entre tres y cinco años, frente a posiciones con mayor riesgo de duración. También advierte que, aunque los niveles absolutos de yield siguen siendo atractivos, los spreads están relativamente comprimidos, por lo que gana peso la calidad crediticia, el carry y una duración controlada.
En esa misma línea, García dice que en renta fija local prefieren duraciones cortas y una exposición balanceada entre peso y reajustables. A nivel internacional, agrega, permanecen «bastante cautos» en lo que resta del año, privilegiando duraciones cortas y medias y calidad crediticia alta.
El Banco Central de Chile, por su parte, mantuvo la Tasa de Política Monetaria en 4,5% y señaló en su comunicado que el escenario internacional sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual.
La escena lo dice todo: cuando suben las tasas, se encarece el dinero y se castiga a quienes dependen del financiamiento barato. Por eso el mercado está premiando a las empresas con resultados y castigando la duración excesiva en renta fija. En ese mapa, Estados Unidos y Asia concentran el capital que busca crecimiento, mientras Chile intenta recuperar atractivo con reformas que reduzcan fricciones y devuelvan incentivos a invertir.
Para el lector, el mensaje es claro: la disciplina financiera vuelve a importar. Menos apuesta ciega, más calidad, menos burocracia y más libertad para que el capital se mueva donde encuentre rendimiento. Ese es, hoy, el verdadero filtro del mercado.


