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Diez años del Kicks: la segunda generación que redefine el SUV compacto en América Latina

Nissan celebra una década de su modelo regional con una renovación tecnológica que incorpora conducción semiautónoma, pantallas duales y audio Bose de diez bocinas. La apuesta confirma que el segmento compacto ya no compite solo en precio, sino en experiencia.
Imagen ilustrativa
viernes 14 de agosto de 2026

Para entender el presente hay que volver a esa semana de 2016 en Río de Janeiro. El Nissan Kicks debutaba ante el mundo como vehículo oficial de los Juegos Olímpicos y recorría cerca de 20 mil kilómetros junto al Relevo de la Antorcha Olímpica a través de 326 ciudades brasileñas. Era un lanzamiento calculado: un SUV concebido en América Latina, para América Latina, que buscaba anclar su imagen en el mayor escaparate deportivo del planeta.

Diez años después, la segunda generación tecnológica del modelo llega con una agenda distinta. Ya no se trata de presentarse; se trata de redefinir lo que un compacto puede ofrecer.

El habitáculo como argumento

La renovación más visible está adentro. El interior de la nueva generación organiza su tablero en torno a una estructura horizontal flotante que alberga dos pantallas digitales de 12,3 pulgadas cada una. La primera opera como panel de instrumentos configurable; la segunda gestiona el sistema multimedia. El diseño elimina la fragmentación de controles físicos y apuesta por una lectura de un solo golpe de vista.

La conectividad llega sin cables: la integración con Apple CarPlay y Android Auto es inalámbrica de fábrica, y la consola central incorpora carga por inducción para dispositivos móviles. El climatizador automático abandona los botones tradicionales y migra a un panel táctil.

El sistema de audio premium, firmado por Bose en las versiones más completas, utiliza diez bocinas —incluyendo parlantes en los apoyacabezas delanteros— para construir lo que la marca describe como una experiencia acústica de 360 grados. En el segmento compacto, esa especificación no es habitual.

Semiautonomía al alcance del segmento

El salto más significativo está en la asistencia al conductor. El sistema ProPILOT Assist permite mantener distancia con otros vehículos, ajustar la velocidad y conservar la trayectoria en autopistas. Es conducción semiautónoma en un SUV que compite por precio con opciones de entrada de gama.

El paquete Safety Shield 360 completa el cuadro: frenado autónomo de emergencia, alerta de punto ciego y detección de tráfico cruzado trasero, respaldados por un conjunto de radares y sensores. El Monitor Inteligente de Visión 360° genera una imagen aérea tridimensional del vehículo en tiempo real mediante cuatro cámaras ocultas y alerta sobre objetos en movimiento en el entorno inmediato.

El motor atmosférico de 2,0 litros incorpora tecnología de fricción espejo —descrita por Nissan como inspirada en modelos deportivos— para reducir la fricción interna y optimizar el consumo.

Una historia de fabricación regional

El modelo nació en México como concepto y en Brasil como producto. Las primeras unidades vendidas en territorio brasileño se produjeron en México; desde 2017, la fabricación se trasladó al Complejo Industrial de Resende. Brasil es, según la fuente, uno de los países que logra insertar toda la tecnología al momento de la fabricación.

A lo largo de la década, el Kicks acumuló ediciones especiales vinculadas a la cultura y el entretenimiento: versiones Rio 2016, UEFA Champions League, Rock Edition, Nissan Kicks XPlay, Atlético Nacional y una edición por el 60 aniversario de la marca en México. En Brasil, una unidad Exclusive producida en Resende fue intervenida por el artista Tico Canato y se convirtió en el Kicks Art Car, combinando referencias del arte urbano con elementos de las culturas brasileña y japonesa.

Gerardo Fernández Aguilar, vicepresidente de Marketing y Ventas de Nissan América Latina, atribuyó la vigencia del modelo a su «capacidad de evolucionar junto con las expectativas de los clientes» y describió ese crecimiento como reflejo de «la visión de largo plazo de la automotriz para adaptarse a distintos mercados y estilos de vida».

Lo que los detalles cuentan

La historia del Kicks es, en el fondo, la historia de un segmento que dejó de ser sinónimo de concesión. Durante años, el SUV compacto fue la opción para quien quería la silueta sin el presupuesto; la tecnología llegaba tarde, recortada y sin las funciones que definían a los modelos premium.

Lo que Nissan presenta ahora —conducción semiautónoma, audio de referencia, pantallas duales, visión periférica— es exactamente el tipo de innovación que el mercado libre premia cuando la competencia obliga a elevar el estándar. No hay regulación que fuerce esa carrera; la fuerza es el consumidor que elige. Para la industria automotriz latinoamericana, que fabrica en Brasil y vende en todo el continente, esa presión ascendente es la mejor noticia posible.

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