La inteligencia artificial está dejando de ser solo una herramienta de apoyo en la logística. DHL, a través de su Logistics Trend Radar 8.0, sostiene que la IA ya empieza a asumir acciones dentro de las cadenas de suministro y que ese giro está cambiando tanto las operaciones como las funciones de los trabajadores.
El informe de DHL señala que los avances en IA, robótica y automatización están modificando la forma en que operan las cadenas logísticas. También advierte que la autonomía de los sistemas plantea nuevos retos en habilidades, seguridad, gobernanza y organización del trabajo.
Katja Busch, chief commercial Officer de DHL y head of DHL customer solutions & innovation, afirmó que «las cadenas de suministro están cambiando más rápido que nunca, ya que las tendencias de IA y fuerza laboral se influyen mutuamente cada vez más».
Entre las tendencias identificadas aparece Agentic AI, descrita como sistemas capaces de planear, decidir y actuar de manera autónoma frente a objetivos definidos. El reporte también destaca AI Analytics, que permite identificar patrones, anticipar disrupciones, pronosticar resultados y recomendar acciones.
DHL plantea usos concretos de esas tecnologías en tareas como anticipar escasez de inventario, redirigir envíos ante interrupciones y modificar la capacidad de transporte en tiempo real. El documento suma otras tendencias: AI Commerce, Compute Economy y Humanoids, vinculadas con compras asistidas por IA, infraestructura computacional y automatización física.
Klaus Dohrmann, vicepresidente de innovation and trend research de DHL Customer Solutions & Innovation, afirmó que «hasta ahora, la IA ha ayudado a las personas a realizar tareas de manera más eficiente. El próximo capítulo trata de acción».
El informe también describe cambios en el trabajo derivados de la incorporación de sensores portátiles, operaciones remotas, robótica colaborativa y asistentes laborales impulsados por IA. Según DHL, estas herramientas pueden reducir tareas repetitivas y apoyar actividades de mayor valor.
Thomas Ogilvie, chief human resources officer y labor director en DHL Group, sostuvo que «la tecnología está transformando la forma en que trabajamos, pero las personas siguen siendo la fuerza que impulsa cada cadena de suministro exitosa».
El documento insiste además en que la aplicación de la IA debe hacerse de manera responsable, con medidas de ética, ciberseguridad, gobernanza y supervisión humana. A la vez, DHL mantiene la sostenibilidad como otro eje, con tendencias relacionadas con descarbonización, combustibles sostenibles, circularidad y electrificación de vehículos.
La escena lo dice todo. La logística global está entrando en una etapa en la que los sistemas ya no solo recomiendan; también empiezan a actuar. Para las empresas, eso puede significar menos fricción operativa, más capacidad de respuesta y mejores decisiones en tiempo real. Para los trabajadores, en cambio, el cambio obliga a nuevas habilidades y a una adaptación que no siempre será cómoda ni inmediata.
Ahí está el fondo del giro: cuando una cadena de suministro se vuelve más autónoma, también cambia el equilibrio entre capital, trabajo y supervisión. El resultado puede ser más eficiencia para la libre empresa, pero también más exigencia sobre la organización del trabajo y sobre la responsabilidad de quienes diseñan y controlan estos sistemas.



