La escena lo dice todo. Horas después de competir en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Gustavo Sánchez Acero no tomó un vuelo de regreso a casa para descansar. Tomó uno para ponerse a trabajar entre los escombros.
El nadador artístico, múltiple medallista en Centroamericanos y en Copas del Mundo, se unió a los grupos de rescatistas voluntarios que operan en Cali tras el terremoto de 7,4 de magnitud que sacudió a Colombia este lunes. En un video difundido en sus redes sociales, Sánchez narró que estuvo trabajando hasta las 5:00 a.m. buscando sobrevivientes.
«Lo que estamos viviendo en Colombia y en Cali es bastante triste; estuve hasta las 5:00 a.m., tratando de ayudar en lo que más se podía. Ver personas que perdieron a sus familias, sus hogares, me rompió completamente el corazón», dijo el deportista en sus propias palabras.
El balance, hasta el momento, es devastador. Según el Informe Consolidado No. 14 de los organismos de respuesta, Cali registra 95 fallecidos y 997 heridos. Pereira suma 79 muertos y 278 lesionados. Quibdó reporta nueve fallecidos y 116 heridos, y Manizales, cinco muertos y 112 heridos. Las ciudades de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y otras en los departamentos de Valle, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó permanecen en emergencia.
El Gobierno Nacional decretó duelo nacional mediante el Decreto 1172 del 11 de agosto. La medida ordena que la bandera permanezca a media asta en edificios públicos, embajadas y consulados de Colombia en el exterior.
Sánchez también anunció que abrió su cuenta de PayPal para canalizar donaciones de la comunidad de natación que le escribió ofreciendo apoyo. «Obviamente, mostraré todo lo que llegué, todo lo que se recaude y entregaré la ayuda mostrando siempre de manera transparente, porque la idea es ayudar a quienes ahora nos necesitan tanto», afirmó.
Con la llegada de rescatistas profesionales a la zona, el deportista reconoció que el rol del voluntario cambia de naturaleza. «Lo más importante es dejar a los expertos a hacer el trabajo con la esperanza de que puedan rescatar personas vivas, o recuperar los cuerpos de quienes están atrapados», señaló.
Los detalles cuentan la historia. Un atleta que acaba de representar a su país en una competencia internacional no regresa a casa: regresa al desastre. No hay cálculo de imagen en esa decisión; hay, simplemente, un ciudadano que entiende que el mérito ganado en una piscina no vale nada si no se pone al servicio de quienes lo necesitan.
Lo que ocurre en Cali y en el resto de las zonas afectadas es también una prueba de lo que las sociedades civiles pueden hacer cuando el Estado aún no llega, o cuando llega tarde. Voluntarios, deportistas, vecinos organizados: son ellos quienes cubren las primeras horas, las más críticas. El decreto de duelo y las banderas a media asta son gestos necesarios, pero el trabajo real lo hacen quienes, como Sánchez, cambian el podio por el escombro sin que nadie se los pida.



