AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Américas

Colombia vuelve a la mesa oceánica regional con Caicedo y un centro de datos en Cartagena

La científica tumaqueña Ana Lucía Caicedo asumió la vicepresidencia de la Mesa Directiva de IOCARIBE, un espacio de 32 estados miembros. Para Colombia, el giro abre una ruta de cooperación, datos y decisiones sobre el Gran Caribe, con un centro regional previsto en Cartagena.
jueves 8 de octubre de 2026

Colombia volvió a sentarse en la primera línea de la discusión oceánica regional. Después de casi tres décadas, el país regresó a la Mesa Directiva de IOCARIBE con Ana Lucía Caicedo, responsable del área de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación de la Dimar, quien asumió la vicepresidencia en representación de Colombia.

La escena lo dice todo. IOCARIBE es el espacio regional de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco y reúne a 32 estados miembros para articular ciencia, datos y cooperación sobre los océanos del Gran Caribe. En esa mesa, según Caicedo, Colombia vuelve a estar en «la primera línea de la toma de decisiones regionales en materia oceánica».

Caicedo, nacida y criada en Tumaco, es la primera mujer colombiana en ocupar ese cargo. Su historia personal atraviesa la nota: estudió Hotelería y Turismo en el Sena, luego Ingeniería Electrónica en Pasto y más tarde se formó como doctora en Ciencias del Mar, magíster en Oceanografía y con estudios en Gestión Pública, Gobernabilidad, Gerencia Política y Gerencia Estratégica de Proyectos.

Antes de llegar a ese punto, tuvo un camino marcado por las dificultades. Sus primeras calificaciones no superaban 1,5 sobre 5 y, en medio de los problemas económicos de su familia, suspendió sus estudios y regresó a Tumaco. Allí trabajó como recepcionista hotelera y ayudaba en la tienda de sus padres, donde cumplía turnos y vendía pan. En los momentos libres estudiaba, leía y ahorraba para regresar a la universidad.

Al explicar qué significa su designación, Caicedo dijo que es «una gran alegría y, al mismo tiempo, un gran desafío». También afirmó que representa a muchas científicas que trabajan en estos temas y que detrás de la designación hay instituciones y personas que han construido capacidades en ciencia, administración marítima, generación de conocimiento y rigor técnico.

El nombramiento, además, no aparece como un hecho aislado. Caicedo sostuvo que la representación es resultado de un trabajo articulado entre la Comisión Colombiana del Océano, la Dimar, Invemar y la Cancillería, que acompañó a la delegación en el seguimiento de los temas de política exterior durante la XIX Sesión Intergubernamental de la Subcomisión de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco para el Caribe y Regiones Adyacentes, celebrada en Ciudad de Guatemala, donde fue elegida.

En ese mismo foro se puso sobre la mesa una prioridad concreta: crear en Cartagena un Centro Regional de Coordinación del Sistema Mundial de Observación de los Océanos GOOS. Según Caicedo, ese centro ayudará a convertir los datos sobre el océano en decisiones, promoverá el intercambio de información, identificará brechas y necesidades de datos de la región y contribuirá a que ese conocimiento se traduzca en políticas públicas.

También permitiría fortalecer herramientas operacionales para anticipar los impactos de los huracanes. La propuesta sería acogida por la Dimar, a través de su Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe, el CIOH, con una articulación prevista entre los centros de la entidad, la academia, el sector privado, Invemar y la Comisión Colombiana del Océano.

Caicedo ubicó los principales retos del Gran Caribe en tres frentes: el cambio climático, el fortalecimiento de la economía azul y la gestión de riesgos. Entre las urgencias mencionó avanzar hacia sistemas de alerta multirriesgo para reducir los impactos de fenómenos como los huracanes y atender la gestión del sargazo, una macroalga marina que se acumula en grandes cantidades en las costas y afecta ecosistemas, actividades pesqueras y turísticas.

La oportunidad, dijo, está en que los 32 países compartan capacidades, datos y conocimiento para responder a problemas que no conocen fronteras. En ese punto, Colombia no solo busca participar: busca influir.

Para entender el presente hay que volver a esa semana. El país no consiguió un asiento decorativo, sino una plataforma para incidir en prioridades científicas regionales y para empujar infraestructura de datos en Cartagena. Esa es la lectura de fondo: cuando el Estado logra coordinar instituciones, ciencia y diplomacia, el resultado no es burocracia vacía, sino capacidad de decisión.

También hay un componente de mérito que merece decirse sin rodeos. La historia de Caicedo muestra que el talento puede venir de Tumaco y llegar a una mesa regional dominada por el rigor técnico. En un país donde tantas veces se desperdicia capital humano por falta de oportunidades, su ascenso recuerda que la movilidad social depende menos del discurso y más de instituciones que funcionen, formen y abran puertas.

Si el centro GOOS en Cartagena avanza, la discusión dejará de ser abstracta: habrá más datos, mejores alertas y mejores herramientas para responder a huracanes y otros riesgos del Caribe. El desenlace todavía se está escribiendo, pero la dirección es clara: más ciencia aplicada, más cooperación y más capacidad colombiana para convertir conocimiento en decisiones útiles.

Más de Américas