Pablo Terrazas Lagos asumió nuevas funciones en el CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Sergio Díaz-Granados, presidente de la instancia, anunció que será «asesor especial de la presidencia» en materias de innovación, ciencia y tecnología.
La designación fue comunicada el 14 de septiembre, en el foro «Digitalizar para transformar», realizado en Santiago y organizado por CAF. Según la institución, Terrazas tendrá la tarea de diseñar el área de innovación, ciencia y tecnología del banco, sin dejar su rol de jefe de gabinete de la presidencia ejecutiva.
El abogado chileno ocupa ese cargo desde septiembre de 2023, de acuerdo con su cuenta de LinkedIn. Entre 2019 y 2022 también fue director de la CAF. Antes de llegar al banco, fue vicepresidente ejecutivo de Corfo durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, entre 2019 y 2022, y subsecretario de Minería entre 2018 y 2019.
Terrazas explicó a Pulso que la CAF «hoy no cuenta con una estructura para atender todo lo que tiene que ver con el ámbito de la innovación, cómo fomentar la innovación y las nuevas tecnologías para mejorar la productividad y la competitividad de América Latina». Añadió que lo encomendado es «crear un brazo que pueda articular de mejor manera todo lo que hace el banco en estos temas».
El organismo precisó que la nueva unidad operará desde Santiago de Chile para toda la región. Además, liderará, por parte de CAF, el centro de innovación que se impulsará desde el nuevo edificio corporativo que el banco construirá en la capital chilena.
Terrazas planteó que la creación de esta área busca «aprovechar al máximo que se pueda la revolución digital y cómo poder utilizar la inteligencia artificial para mejorar la productividad». También sostuvo que, aunque la región mejora su infraestructura digital, eso no se ha traducido en un beneficio equivalente en la producción.
CAF destacó que desde Corfo impulsó el uso de la innovación y la tecnología para mejorar la productividad y la competitividad, experiencia que ahora pondrá al servicio de la región. Terrazas, por su parte, dijo que el nuevo rol representa «un reconocimiento a mi trayectoria» y que su experiencia ya no quedará al servicio de un solo país, sino de una región.
La escena lo dice todo: el banco regional quiere convertir la innovación en una estructura propia, con base en Santiago y alcance continental. No se trata solo de un nombramiento, sino de una apuesta institucional por organizar mejor un área que, según Terrazas, hoy carece de arquitectura suficiente dentro de la CAF.
Para entender el presente hay que volver a esa semana. La discusión no pasa únicamente por la tecnología, sino por si el desarrollo de América Latina logra traducirse en productividad real, o si la infraestructura digital se queda en promesa. Ahí está el giro: el desafío no es acumular herramientas, sino convertirlas en crecimiento, competitividad y resultados medibles.
Los detalles cuentan la historia. En esa tarea, la CAF está apostando por una figura con experiencia en Corfo y en el propio banco. El desenlace dirá si este nuevo brazo regional logra ordenar esfuerzos dispersos o si termina siendo una capa más dentro de la burocracia del desarrollo.



