Elementos de la Secretaría de Marina detuvieron en Zapopan, Jalisco, a Ángel «N», alias «Canguro», señalado como presunto integrante del Cártel Beltrán Leyva, facción Chapo Isidro.
De acuerdo con las autoridades, el detenido fungía como operador logístico y coordinador de la distribución y venta de drogas sintéticas en Seattle y Tacoma, en el estado de Washington, Estados Unidos. El Gabinete de Seguridad informó que el intercambio de información de inteligencia entre México y Estados Unidos permitió ubicarlo en el municipio de Zapopan.
En el operativo también participaron elementos de la Fiscalía General de la República, a través de la Agencia de Investigación Criminal, y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Según las autoridades, la acción derivó en una detención coordinada que forma parte de la estrategia conjunta para combatir el tráfico de drogas y desarticular redes logísticas de grupos criminales.
Durante la intervención fueron aseguradas una pistola, seis cartuchos, 50 dosis de metanfetamina, 15 pastillas de fentanilo y dinero en efectivo. En la versión de El Universal, además, se reportó el aseguramiento de un revólver Smith & Wesson, 50 dosis y una bolsa con metanfetamina, 15 pastillas de fentanilo, cuatro mil 900 pesos en efectivo y un teléfono Samsung A15.
El detenido y lo asegurado quedaron a disposición del agente del Ministerio Público, que determinará su situación jurídica e integrará la carpeta de investigación.
La escena lo dice todo: un presunto operador logístico detenido en Zapopan, con droga, dinero y armas bajo resguardo, mientras el tráfico hacia Estados Unidos vuelve a exhibir la presión que ejercen estas redes sobre la seguridad pública.
Pero el fondo del caso va más allá de un arresto puntual. Lo que aparece aquí es la necesidad de golpear no solo a los sicarios visibles, sino a las estructuras de transporte, distribución y venta que sostienen el negocio. Cuando el Estado actúa con inteligencia y coordinación, protege a la población; cuando falla, deja crecer un aparato criminal que opera con lógica empresarial y escala transnacional.



