La escena lo dice todo. Vicuñas y ovejas cubiertas de nieve se acercan desorientadas a un paraje de Antofagasta de la Sierra, en Catamarca, mientras las ráfagas superan los 100 km/h y las temperaturas caen por debajo de cero. Un residente del Paraje La Aguadita captó el momento y lo compartió en redes sociales. «Acumulados muy pocas veces vistos, con animales un poco desorientados», describió el portal Clima MeteoFedex.
Esa imagen resume la jornada que atraviesa gran parte del país. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas por tormentas, nevadas y viento que abarcan al menos doce provincias, con niveles que van del amarillo —el más leve— al naranja, el más severo de los dos vigentes.
El frente más crítico: la cordillera
Mendoza concentra la emergencia más visible. En las últimas horas, un operativo de rescate permitió recuperar a más de treinta personas que habían quedado aisladas por el temporal en plena temporada de invierno. La provincia vecina, San Juan, está bajo alerta naranja por el mismo fenómeno. En ambas se prevén entre 50 y 150 centímetros de nieve acumulada, con vientos intensos y posibilidad de viento blanco que reduzca la visibilidad. En la alta cordillera de esas provincias, las ráfagas pueden superar los 120 km/h en los niveles más altos.
El resto de la traza cordillerana no escapa al cuadro. Neuquén, Salta, La Rioja y Catamarca enfrentan intensas nevadas en zonas de alta montaña, con acumulaciones de entre 20 y 50 centímetros en las partes altas y de 5 a 20 cm en las zonas más bajas. En esas mismas provincias rige alerta amarilla por viento, con ráfagas de hasta 100 km/h.
En Catamarca, el portal El Ancasti señaló que la intensidad del fenómeno que afecta la cordillera de Fiambalá mantiene bloqueado un campamento minero desde el jueves. Hay mineros aislados. Para Salta y Jujuy, el SMN agregó una advertencia por viento Zonda en zonas del centro, con ráfagas que pueden superar los 70 km/h, un repentino aumento de temperatura y condiciones de muy baja humedad.
El litoral, bajo tormentas severas
Lejos de la montaña, el litoral tiene su propio frente. La alerta naranja por tormentas rige para Corrientes y Misiones durante todo el día, con mayor intensidad hacia la tarde. Se esperan tormentas fuertes, algunas severas, con granizo de distintos tamaños, ráfagas que pueden superar los 90 km/h y precipitaciones acumuladas de entre 70 y 90 mm. La alerta amarilla por tormentas abarca Formosa y Chaco, con valores algo menores: entre 50 y 80 mm, granizo, ráfagas intensas y actividad eléctrica.
Hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, el SMN emitió una alerta amarilla por lluvias que abarca el norte de Bahía Blanca, el oeste de Patagones, el oeste de Villarino, Puán y las zonas bajas de Coronel Pringles, Coronel Suárez, Saavedra y Tornquist. En esos distritos se esperan precipitaciones acumuladas de entre 20 y 40 mm, con posibilidad de que los valores sean superados de forma puntual.
Buenos Aires: frío, llovizna y mejora gradual
En la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, la jornada arranca con lloviznas que se extienden durante todo el día. Las temperaturas rondan los 10 °C de mínima y los 14 °C de máxima, con vientos del noreste de entre 13 y 22 km/h. El miércoles por la tarde podría traer una apertura parcial de nubes, aunque sin impacto en las temperaturas, que se mantendrán entre 9 y 14 °C. La probabilidad de lluvia para ese día es del 10%.
En la Patagonia, el frío extremo suma dos alertas propias. Chubut, Tierra del Fuego y gran parte de Santa Cruz están bajo alerta amarilla por temperaturas frías extremas; al noreste de Santa Cruz, esa advertencia asciende a naranja.
Lo que está en juego
Los detalles cuentan la historia. Un campamento minero bloqueado, treinta personas rescatadas en la montaña, animales desorientados en la puna y ráfagas que superan los 120 km/h en la alta cordillera no son solo datos meteorológicos: son el costo concreto que pagan las comunidades productivas —mineras, ganaderas, agrícolas— cuando la infraestructura de respuesta llega tarde o no llega.
La pregunta que queda abierta no es climática sino de gestión: cuántos de esos aislados esperaron horas de más porque los canales de alerta temprana no llegaron a tiempo a quienes trabajan en los puntos más remotos del país. El SMN emitió sus advertencias; lo que sigue depende de la capacidad del Estado para convertir esa información en acción antes de que el próximo temporal vuelva a poner a prueba la respuesta.



