AHORA
Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•Zacharia cae a los cinco días y expone el costo político de la improvisación en la Casa Blanca•Trump frena la transmisión pública de la ejecución de Hasan tras el rechazo por convertirla en espectáculo•Pope Leo pasa la primera prueba tras la cirugía de pulmón y el Vaticano habla de recuperación normal•La mansión de Durazo se convierte en universidad: Tlalpan gana una sede y el gobierno presume recuperación de espacio•Museo Nacional: 30 obras retiradas y una batalla cultural que avanza sobre la memoria•Sonora frena sus exportaciones de ganado por una sospecha de aftosa•El Vaticano descarta complicaciones en la cirugía del papa León XIV, con un pronóstico aún por definir•Caen dos presuntos extorsionadores tras el ataque a la casa de Elvis Guerra•Tecnología, individualismo y política: la alarma de Ades sobre una sociedad más replegada•Anthropic pide reglas comunes para la IA mientras acelera ingresos y salida a bolsa•
Hemisferio
PolíticaAméricasMundoNegociosTecnologíaCulturaIdeas
Hemisferio
Secciones
El medio
Política

Angela Paxton entra en la pelea por Texas y empuja a los republicanos a cerrar filas

La esposa separada de Ken Paxton pidió votar por la boleta republicana sin nombrarlo, en una señal de la presión que rodea una contienda que los republicanos ven cada vez más ajustada. El desenlace puede costarle a Texas más que un escaño: también pondría a prueba la fortaleza del partido en un estado clave.
viernes 9 de octubre de 2026

Angela Paxton entró de lleno en la batalla por el Senado de Texas con un mensaje calculado: pedir voto republicano sin mencionar a su esposo, Ken Paxton, el fiscal general estatal y candidato al Senado. La escena lo dice todo. En una carrera cerrada, la familia, el partido y la conveniencia electoral se cruzan a puerta cerrada mientras se acerca el día de la elección.

La legisladora estatal republicana, que representa a McKinney desde 2019, apareció en un anuncio reciente en el que habló de «el elefante en la habitación» y sostuvo que en una elección general «no se trata tanto de los jugadores individuales en el equipo», sino de llevar al conjunto hasta la meta. «O mantenemos todos los escaños republicanos o entregamos el futuro de Texas al otro equipo», dijo en el aviso, financiado por Texas PAC, que está ligado a un super PAC que apoya una mayoría republicana en la cámara alta.

En ese anuncio no habló de Ken Paxton ni de la contienda por el Senado de manera directa. Tampoco lo hizo en un discurso ante un grupo de mujeres republicanas a mediados de septiembre, cuando exhortó a votar por los candidatos del partido «incluso si estamos enojadas con él». Allí reconoció que el Partido Republicano tiene «algunas vulnerabilidades en nuestra boleta», pero pidió no castigar al partido en su conjunto.

El giro tiene una carga política evidente. Angela Paxton había permanecido al margen de la campaña durante meses, incluso cuando James Talarico mantenía una ventaja estrecha sobre Ken Paxton en la mayoría de las encuestas. En verano, había declinado decir al New York Times si votaría por su esposo en noviembre. Ahora, en cambio, se ha convertido en una voz útil para un partido que busca sostener una banca cada vez más disputada.

Su papel llega en medio de un trasfondo personal y legal que la propia Paxton no ha borrado del todo. El año pasado anunció que había solicitado el divorcio «por motivos bíblicos» y afirmó que, «a la luz de descubrimientos recientes», no creía que fuera compatible con honrar a Dios ni amoroso para ella, sus hijos o Ken permanecer en el matrimonio. En su petición de divorcio, alegó que su esposo «ha cometido adulterio» y dijo que ambos habían dejado de vivir juntos «como esposos» para junio de 2024. Un portavoz de la senadora estatal dijo al Times durante el fin de semana que el proceso de divorcio sigue en curso.

La campaña de Ken Paxton también ha estado rodeada por controversias que marcaron su carrera política. Entre ellas figuran acusaciones de infidelidad, una acusación por fraude y un juicio político por cargos de soborno y abuso de oficina. Paxton ha negado cualquier irregularidad. Los cargos por fraude fueron desechados después de que los fiscales y Paxton llegaron a un acuerdo, y fue absuelto de todos los cargos en su juicio político por el Senado estatal de Texas.

El contexto electoral tampoco ayuda. Según los datos citados en televisión por Harry Enten, analista jefe de datos de CNN, la popularidad neta de Paxton es la más baja entre varios republicanos que compiten por escaños clave en el Senado el próximo mes. Joshua Blank, director de investigación del Texas Politics Project de la Universidad de Texas en Austin, dijo que el hecho de que se haya sentido la necesidad de acudir a Angela Paxton para que avalara de forma oblicua a su marido «es bastante notable» y refleja el nivel de preocupación republicana.

Ese nerviosismo no se limita al caso Paxton. Kirby Goidel, profesor de ciencia política en Texas A&M University, sostuvo que a nivel nacional existe un entorno difícil para los republicanos y que eso también se está viendo en Texas, aunque el estado sigue siendo más republicano que la mayoría. En paralelo, los expertos citados en la nota mencionan que la baja aprobación de Donald Trump, especialmente por la forma en que los votantes ven su manejo de la economía, también podría estar afectando la posición de Paxton.

Si Talarico gana, sería la primera vez que un candidato demócrata conquista una elección estatal en Texas en más de tres décadas. Ese dato basta para entender el tamaño del costo político que asoma detrás de un mensaje aparentemente simple: cerrar filas, sostener la banca y evitar que una grieta familiar se convierta en una pérdida institucional.

Para entender el presente hay que volver a esa semana: cuando una campaña necesita a la esposa separada del candidato para defender al partido, el problema ya no es solo de imagen. Es de confianza, de control y de supervivencia política. Y para los republicanos, cada escaño cuenta más cuando el margen se estrecha y el dinero de los contribuyentes, la estabilidad institucional y la disciplina del partido quedan atrapados en la misma jugada.

Los detalles cuentan la historia. Angela Paxton no nombró a Ken Paxton, pero su mensaje sí lo rodea. Y al hacerlo, deja ver que en Texas la batalla no solo es por un asiento en el Senado: también es por quién conserva el poder para definir el rumbo de un estado grande, conservador y todavía competitivo.

Más de Política